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  • Diario Digital | sábado, 25 de mayo de 2024
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Violencia injustificada contra los niños

Violencia injustificada contra los niños

La violencia contra los niños sigue en aumento en el país. Durante la gestión 2023, al menos 25 niños fueron víctimas de infanticidio, según los datos de la Fiscalía General del Estado, por parte de personas cercanas como padres, madres, hermanos, tíos, tías o abuelos. Hay casos que no se denuncian por temor o en los que los verdugos de los menores entierran a los menores para ocultar su delito.

El informe de la Fiscalía General del Estado señala que, del total de casos abiertos por infanticidio, el 88% de los autores fueron identificados y enfrentan procesos penales en la justicia ordinaria.

Identificar a los autores de infanticidio, procesarlos y condenarlos es un avance para sancionar a quienes cometen este aborrecible delito, pero el objetivo más importante, que no se debe perder de vista, es evitar que más niños sean asesinados o víctimas de violencia, en algunos casos las agresiones son tan extremas que dejan secuelas de por vida.

El gerente nacional de Defensa de Niñas, Niños Internacional (DNI), José Luis Paniagua, afirmó que, lamentablemente, la violencia contra los niños y niñas se asume como una práctica normal en las familias para que sean más fuertes, más obedientes o educados.

Uno de los últimos casos de violencia se registró en el municipio de Sacaba, donde una madre infligió un “castigo” severo a un niño de cinco años, quien sufrió quemaduras en las nalgas tras ser obligado a sentarse sobre ladrillos calientes

La justificación de la madre es que quiso corregir al niño para que no mojara más la cama, pero, definitivamente, asumió una medida equivocada, porque lo único que se logra con este tipo de castigos, además de lesiones de gravedad en los menores, es el de ahondar el problema de incontinencia.

El representante de DNI ratificó que lo único que se logra con la violencia ejercida contra los niños es dejar en ellos heridas físicas y psicológicas, y en los casos más graves la muerte de los menores que se castiga con hasta 30 años de cárcel, delito tipificado como infanticidio.

Lo que llama la atención en los últimos años es que los infanticidios se cometen con más saña y los victimarios lo hacen, según sus intentos de justificarse, en un momento de rabia, porque no quieren hacerse cargo de la manutención de sus hijos o con el fin de vengarse de su pareja.

No obstante, ninguna justificación es válida para segar la vida de un niño o niña, a quien se tiene que proteger, pero no solamente en el ámbito familiar, sino que debería ser una tarea que encare toda la sociedad.

Si una persona es testigo de maltrato a un niño tiene la obligación de denunciar, porque si no lo hace se convierte en un encubridor y hasta cómplice de lo que podría acabar en un infanticidio más.