Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 31 de octubre de 2020
  • Actualizado 15:46

Violencia en casa

Violencia en casa
La cuarentena total que rige en el país desde el 22 de marzo está pasando factura a las mujeres y los niños, quienes son las víctimas de agresiones psicológicas y físicas. Solo basta ver que en los primeros 24 días de aislamiento, la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (FELCV) registró 1.387 casos de violencia contra esos grupos vulnerables.
Los datos que fueron presentados por las autoridades policiales hace unas semanas dan cuenta que del total de denuncias, 66 son de abuso sexual; 5 de acoso sexual; 1 agresión sexual; 31 de estupro; 4 feminicidios; 9 intentos de feminicidios; 1 homicidio suicidio, 1 infanticidio; 1 caso de proxenetismo; 7 de sustracción de menores; 1 de tentativa de abuso sexual; 8 tentativas de violación; 44 violaciones a infantes, niños y adolescentes y 1.200 de violencia intrafamiliar y/o doméstica.
Las cifras son por demás alarmantes. Varios especialistas habían alertado de que la presencia permanente de los esposos y/o parejas dentro de casa, debido a la cuarentena para frenar el contagio del coronavirus, dispararía los casos de agresiones a mujeres y también ponía en riesgo a los menores.
Las instituciones y organizaciones que se encargan de velar por los derechos y la vida de las mujeres están preocupadas por las cifras y han pedido a las autoridades de los gobiernos nacional, departamental y municipal que redoblen esfuerzos para proteger a esos grupos que están en alto riesgo.
De hecho, la FELCV puso en operaciones la línea gratuita 800-140348, de cobertura a nivel nacional, para que las víctimas o las personas que están en riesgo de ser agredidas llamen y busquen auxilio de forma oportuna.
Está claro que existen varias necesidades, principalmente en el área de salud, que deben ser atendidas con prioridad, sobre todo en estos momentos que el virus está propagándose en el país. Sin embargo, urge tomar en cuenta a las mujeres y niños que también están siendo víctimas de agresiones y, lo peor, es que los agresores están dentro de sus propias casas.
Hay que considerar que al inicio de año, cuando ya se tenían casos de coronavirus en varios países, el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres,  hizo un llamado al mundo para que que se adopten medidas y se haga frente a "un estremecedor repunte global de la violencia doméstica" contra mujeres y niñas, debido a los confinamientos decretados por los gobiernos durante la pandemia del COVID-19.
Dijo que los confinamientos y las cuarentenas son esenciales para reducir el COVID-19, pero pueden hacer que las mujeres se vean atrapadas con parejas abusivas. Lamentablemente, eso está sucediendo en Bolivia y en los países vecinos, donde también hay un importante repunte de denuncias de agresiones contra esos dos grupos vulnerables.
Que la pandemia no haga olvidar a las autoridades que la lucha contra la violencia debe seguir siendo una prioridad. Está de por medio también la vida y debemos protegerla.