Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 01:24

Viejas mañas policiales

Viejas mañas policiales

Las irregulares no cesan en la Policía Nacional, principalmente, cuando se trata de ingreso o ascenso de los uniformados en la institución.

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, denunció el lunes, que dos personas fueron aprehendidas, entre ellas un civil y un policía,  por comercializar certificados falsificados de felicitaciones y condecoraciones para que algunos malos funcionarios policiales logren un ascenso.

Según la autoridad de Gobierno, los certificados falsos eran vendidos en menos de 300 bolivianos a personas, que de manera fraudulenta pretenden lograr un ascenso y con ello, obviamente, mejores ingresos económicos. Aunque se desconoce quiénes accedieron a esos documentos, con los que se presume se beneficiaron, el gobierno transitorio sospecha que hay uniformados en cargos jerárquicos que se valieron de esa maña.

Para dar con esos malos policías, la autoridad instruyó la realización de una auditoría “para que no vaya haber ningún ascenso con certificados truchos o comprados”.

Ni duda cabe que la investigación es importante, pero, esperemos que esta no dure mucho tiempo, para que con el paso de los días o meses no se diluya el tema y los beneficiarios queden impunes.

Ahora tampoco hay que descartar de que se trate de una red de corrupción que operaba desde hace tiempo para beneficiar a camaradas.

Esta no es la primera vez que se detecta irregularidades en la institución verde olivo. Hay que recordar que en enero de 2019, durante el anterior gobierno, se desmanteló una red criminal que se dedicada a la venta de exámenes de admisión a la Academia Nacional de Policía (Anapol), grupo que habría suplantado 255 pruebas para beneficiar a aspirantes a policías.

En esa oportunidad, el Ministerio de Gobierno informó que un teniente de la Policía y una abogada fueron aprehendidos y, luego, descubrió que otros más de la institución estaban involucrados en el ilícito. En distintos operativos, no solo encontraron documentos fraudulentos, sino también dinero que recibieron por el “favorcito” que hacían para el ingreso a la Anapol.

Ante estas irregularidades, el entonces presidente Evo Morales instruyó anular el proceso de admisión que se había iniciado.

Ahora con el nuevo caso descubierto, las autoridades de Gobierno, al mando de Murillo, deben ser más drásticas y meticulosas en la indagación para desbaratar a todos los miembros de la red que vendía certificados para lograr el ascenso en la Policía.

Es también preciso que, como dice el titular de  Gobierno,  se investiguen los ascensos que se realizaron en el pasado en la institución y aquellos que se valieron de prácticas mañosas, sean procesados y encarcelados como manda la ley.

 "Me interesa saber quiénes estaban detrás de ello, quiénes han comprado”, dijo el Ministro al momento de dar algunos nombres, sobre quienes existen serias sospechas de que cometieron irregularidades.