Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 21:39

Urge una política nacional clara contra el coronavirus

Urge una política nacional clara contra el coronavirus

Definitivamente no estamos preparados para enfrentar la pandemia del coronavirus, tal como lo reconoció esta semana el propio ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, situación que también preocupa a la Organización Mundial de Salud (OMS).

Hace casi un mes que se conocieron los primeros casos del COVID – 19 en el país, pero las acciones aisladas para prevenir la propagación continúan. Basta ver que la Alcaldía de Cercado, la Gobernación y el Servicio Departamental de Salud de Cochabamba entregan barbijos a diestra y siniestra, cuando lo adecuado sería definir y zonificar esas entregas. 

Si bien la Presidenta nombró a delegados, que son ministros de Estado, para que se encarguen de coordinar el trabajo en cada departamento, todavía se percibe que los esfuerzos no están unificados. Esa situación es muy preocupante, ya que no estamos en condiciones, sobre todo, económicas de duplicar compras de insumos, equipos y otros. Tampoco tenemos el personal médico y centros de salud suficientes como para encarar un problema de salud como el coronavirus.

Sería bueno que las autoridades gubernamentales definan una política de Estado para enfrentar el virus, con lineamientos precisos para, por ejemplo, gastar las partidas económicas en lo que realmente necesita cada departamento. Pero, también, que los mecanismos de control, como la Contraloría General del Estado y el Viceministerio de Lucha Contra la Corrupción, hagan el seguimiento y se tenga la certeza de que esos fondos, que en muchos de los casos fueron priorizados dejando de lado proyectos de desarrollo, sean bien manejados. 

Los bolivianos no queremos  autoridades que se aprovechen del cargo para hacer política y desviar recursos económicos para su bolsillo, como sucedió en el pasado. Hoy más que nunca requerimos que todas trabajen de la mano, codo a codo, como popularmente se dice.

El martes 10 de marzo se conocieron los dos primeros casos de coronavirus en Bolivia, uno en Oruro y el otro en Santa Cruz, ambas mujeres llegaron de Italia. Si bien ya habían casos en los países vecinos, la noticia dejó a todos los bolivianos preocupados. 

Las primeras acciones radicales para frenar la propagación del mortal virus no vinieron del Gobierno transitorio, sino del alcalde de la Ciudad del Pagador, Saúl Aguilar, quien coordinó con las autoridades de la Gobernación y organizaciones sociales para imponer restricciones y evitar que los casos se multipliquen. Fruto de esa buena coordinación y un plan claro es que hoy, la Capital del Folclore de Bolivia es un referente en la lucha contra el virus. De los ocho casos confirmados que tenía, ahora solo tiene siete, porque una ya fue dada de alta, y desde hace 17 días no reporta nuevos casos.