Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 22:24

Tren Metropolitano

Tren Metropolitano

En septiembre de 2017, se iniciaron las obras del Tren Metropolitano. El objetivo era mejorar el desplazamiento de los ciudadanos de los municipios del eje y bajar los niveles de contaminación, principalmente, de la ciudad.

Desde que Jeanine Áñez llegó al gobierno, el proyecto tuvo una serie de problemas por la falta de pago de planillas al consorcio Joca-Molinari, por lo que casi no tuvo avances en los últimos 10 meses.

El jueves, el Ministerio de Economía y Finanzas comunicó que no desembolsará más recursos económicos para la ejecución del Tren Metropolitano y que está buscando créditos externos para que las obras puedan continuar.

¿Qué es lo que pasó con el presupuesto que estaba aprobado para la gestión 2020? ¿Será que una vez más Cochabamba es relegada? ¿El Gobierno desvió los fondos del tren para otros fines? Son algunas de las interrogantes que deben ser respondidas por las autoridades gubernamentales, ya que no se pueden paralizar aún más las obras o postergar un proyecto importante para la región.

El gobierno de Áñez asegura que la emergencia provocada por el coronavirus sería la causa para que no se tenga el dinero para el tren. Sin embargo, no es posible que recién ahora se anuncie la búsqueda de financiamiento, cuando hace unos días 10 se anunciaba que el tren sería una realidad e incluso se oficializaba la ampliación de la ruta hasta Sacaba.  Claro, era momento de fiesta, era momento de decirle a los cochabambinos que este es nuestro regalo por los 210 años de Cochabamba.

La respuesta del consorcio no se hizo esperar y los ejecutivos aseguraron que si bien no prevén paralizar los trabajos, están preocupados por el tiempo que demorarían las gestiones para conseguir financiamiento internacional.

El representante de los trabajadores Juan Carlos Montaño denunció que desde hace 10 meses que no hay avances en la ejecución del proyecto y que los únicos trabajos que se realizan son para subsanar algunos problemas que se deben solucionar como redes de agua potable y alcantarillado, que fueron abiertas y que ahora Semapa pide que se cierren porque se acerca la época de lluvias.

Los trabajadores anuncian medidas de presión si las autoridades gubernamentales insisten en no pagar las demás planillas, ya que decenas de familias dependen del trabajo en el Tren Metropolitano.

El Gobierno ha manifestado que la última planilla que pagó con recursos del Tesoro General de la Nación (TGN) fue la número 25. El consorcio, que se adjudicó el proyecto llave en mano por más de 410 millones de dólares, ya tiene listas las planillas 26 y 27, cuyo monto supera los 300 millones de bolivianos. 

Antes de entregar los módulos del tren y hacer grande anuncios, como lo hizo el pasado 15 de septiembre, el Gobierno debió ser sincero e informar en su momento que la continuidad del proyecto ya no dependía de los recursos del TGN, sino de recursos extranjeros. ¿Por qué, el 21 de septiembre, el viceministro del Tesoro, Walter Espinoza, envió una carta al consorcio haciendo conocer tal situación, cuando el ministro Oscar Ortiz informó, el 3 de septiembre, a su similar Iván Arias de que ya no habían recursos del TGN para seguir financiando la obra? Arias sabía de aquello y suponemos que también tenía conocimiento el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, quien estuvo el día de los "grandes anuncios" en Cochabamba.

Las autoridades no pueden seguir haciendo anuncios que no los van a cumplir, Cochabamba merece respeto y una explicación ante este nuevo hecho.