Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 20 de abril de 2021
  • Actualizado 13:47

Una tragedia que no puede repetirse

Una tragedia que no puede repetirse

La disputa entre dos frentes de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) ocasionó, lamentablemente, la pérdida de al menos siete vidas, de jóvenes universitarios que tenían futuros promisorios, quienes soñaban, seguramente, con culminar sus estudios e iniciar un vida laboral fructífera. Sin embargo, esos sueños se truncaron en apenas segundos, el tiempo que duró la caída desde el cuarto piso del edificio de esta entidad pública, tras un forcejeo entre estudiantes.

¿Por qué se convocó a una reunión con tantos participantes?, si las aglomeraciones están prohibidas por la pandemia del coronavirus. ¿Quién abrió las puertas a los universitarios? ¿Por qué se permitió la presencia de tal cantidad de jóvenes en el cuarto piso del edificio?

Estas preguntas deberán ser esclarecidas, y quienes resulten ser los responsables de haber desatado esta tragedia, tendrán que responder ante la justicia ordinaria. Todo apunta a que los dirigentes de la Facultad de Ciencias Económicas convocaron a esta asamblea y, por lo tanto, tendrían que responder por sus actos.

Esta investigación tendrá que llegar también a quienes están a cargo de administrar la universidad, a quienes permitieron el ingreso de cientos de estudiantes al edificio de la UPEA, a quienes no reaccionaron a tiempo cuando los jóvenes subieron hasta el cuarto piso y empezaron a forcejear entre ellos.

No obstante, castigar a los responsables, como señalaron reiteradamente los familiares de las víctimas fatales, no les devolverá a sus hijos, pero sí sentará un precedente de que no se puede jugar con la vida de las personas, menos por intereses mezquinos personales o de grupo, más aún en tiempo de pandemia.

En las últimas horas se han conocido testimonios de universitarios que aseguran que dirigentes de la Federación Universitaria Local les obligan a asistir a las asambleas de otras facultades, con la amenaza de multas e incluso castigos físicos. Una estudiante, que prefirió guardar en reserva su identidad, calificó de mafiosa esa actitud.

En este caso, los dirigentes que convocaron a esta asamblea pueden ser procesados por el delito de homicidio.

Lamentablemente, de un tiempo a esta parte, los campus universitarios se han convertido en tierra de nadie, donde se desatan conflictos políticos que derivan en agresiones y no se permite el ingreso de la Policía cuando ocurren fieros enfrentamientos, en nombre de la Autonomía Universitaria, vigente desde 1930.

Si bien la Autonomía Universitaria es una conquista que costó sangre a generaciones de universitarios, eso no implica que se deba arriesgar la vida de jóvenes que llegan hasta la universidad en busca de una carrera profesional.

A partir de esta lamentable tragedia, las partes involucradas tendrán que reflexionar seriamente para no cometer más estos desaciertos, de colocar la política, los intereses personales y de grupo por encima de la vida.

Conflictos

De un tiempo a esta parte, los campus universitarios se han convertido en tierra de nadie, donde se desatan conflictos políticos que derivan en agresiones.

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