Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 16 de junio de 2021
  • Actualizado 03:43

El Trabajador y la reactivación económica

El Trabajador y la reactivación económica

El trabajador es el motor principal de una empresa y, por lo tanto, de la economía de un país. Por este hecho, sería difícil pensar en una reactivación del aparato productivo sin su participación, más aún en esta etapa en la que las economías del mundo están de capa caída a causa de la pandemia que ha causado la muerte de más de tres millones de personas.

El primero de mayo, día en que se homenajea al trabajador, debe servir para reflexionar sobre el rol que cumple esta pieza fundamental y cuál es el trato que recibe tanto en las empresas privadas como en las públicas, pues en muchos casos sufre explotación laboral, tiene jornadas extenuantes, recibe bajísimos salarios y millones no acceden a los beneficios sociales.

Y si esa es la situación paupérrima de muchos trabajadores formales, lo es más de aquellos que se encuentran en medio de la informalidad, porque son millones que reciben migajas por su esfuerzo y no gozan de ningún beneficio que señalan las normas de cada país en materia laboral.

Lo importante es que se trate con justicia a los trabajadores, que se los tome en cuenta cuando se debe implementar proyectos para las empresas y que reciban una remuneración adecuada, un salario que les sirva para que sus familias tengan una vida digna.

A lo largo de los últimos años, desde 1886, cuando un puñado de obreros logró conquistar una jornada laboral de ocho horas, los trabajadores han conseguido otros beneficios que ayudaron a mejorar su calidad de vida, pero, en la otra orilla, hay obreros que no perciben salarios dignos y están sometidos a la incertidumbre de ser despedidos en cualquier momento, debido a que existe una gran demanda por los puestos de empleo.

En el país, la participación de los trabajadores es fundamental para reactivar el aparato productivo, desde el puesto que ocupen, motivo por el cual los empleadores, sean públicos o privados, deberán tomarlos en cuenta para que juntos avancen hasta lograr una estabilidad económica, primero, y luego los réditos que beneficien tanto a los trabajadores como a los dueños de las empresas.

Por su parte, los trabajadores tendrán que poner todo de su parte para que las empresas crezcan, porque eso mismo les beneficiará cuando tengan que recibir algún incremento salarial u otro beneficio como el aguinaldo de fin de año.

La industria, el comercio y las empresas de servicios, entre otras, necesitan recuperarse del golpe que ha significado la pandemia del coronavirus y que, según los expertos en salud, se quedará por lo menos un par de años más. Solo con trabajo se podrá lograr la reactivación de las economías del mundo y, particularmente, del país.

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