Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 04 de agosto de 2020
  • Actualizado 09:47

Test para concejales

Test para concejales

Bolivia, al igual que muchos países del mundo, tiene problemas para comprar las pruebas rápidas para detectar si las personas tienen o no el mortal virus. De hecho, en algún momento, el polémico exministro de Salud Marcelo Navajas señaló que solo se harían los test a quienes tenían síntomas de la enfermedad, porque no había stock de ese insumo.

En las últimas semanas, los casos de contagiados se incrementaron en Cochabamba y el país. De hecho, se han reportado contagios en instituciones públicas que retomaron el trabajo casi con normalidad de lunes a jueves. Es el caso del Concejo Municipal de Cochabamba, donde su presidente, Edgar Gainza, instruyó que la totalidad de los concejales se sometan a pruebas de COVID-19.

En respuesta, el concejal Sergio Rodríguez dijo que los test serían gratuitos y rechazó esa decisión, porque con los recursos que ganan esas autoridades bien podrían cubrir el costo. Es más, solicitó al alcalde José María Leyes que destine ese presupuesto para que se haga el examen a personas que más necesitan en medio de la propagación de la pandemia. Citó al personal de salud, policías y militares que están en la primera línea combatiendo al mortal virus.

El planteamiento de Rodríguez recibió apoyo, casi de inmediato, en las redes sociales, donde el concejal acude no solo para difundir su postura sino para buscar respaldo ciudadano.

Lo curioso es que un día después de la denuncia y pedido del Vikingo, como popularmente se conoce a Rodríguez, el concejal Joel Flores desmintió a su colega de bancada (Movimiento Al Socialismo) y señaló que los costos son cubiertos por un porcentaje descontado al salario de los funcionarios públicos.

"Cada servidor paga, se descuenta del sueldo y va a la caja Cordes. No hemos tenido ninguna asistencia médica todos estos meses. Por lo menos hemos pedido que se nos haga una prueba rápida a toda la institución”, sostuvo.

Rodríguez argumentó que es “casi imposible” que el seguro cubra los costos del test para las decenas de miles de asegurados, por lo que duda de la versión de Flores.

Más allá de los enfrentamientos entre concejales del mismo partido político, lo cierto es que no es posible que mientras centenares de personas tienen que peregrinar diariamente para tratar de conseguir una prueba y recibir tratamiento para salvar su vida, otros tengan acceso directo a un test, aunque no reporten ningún síntoma. ¿Dónde queda el discurso de que todos somos iguales y no hay ciudadanos de primera y de segunda? 

Si las autoridades necesitan una prueba, deben realizarse con la urgencia que amerita, pero también dar el ejemplo, ser solidarios con los que realmente requieren ayuda. Esta pandemia debe sacar lo mejor de cada ser humano, porque la vida y salud de todos están primero.