Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 17 de agosto de 2022
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Subsidio a precio justo

Subsidio a precio justo

Los precios de los alimentos frescos que se entregan como parte del subsidio prenatal y de lactancia duplican y hasta cuadruplican a los que se pueden encontrar en el mercado, productos que son de la misma calidad, según la denuncia de varias de las beneficiarias que reciben cada mes este paquete.

El Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas (Sedem) negó que exista sobreprecio en los productos del subsidio, sin embargo, es fácil constatar que, en el mercado los precios son menores a los que se fijan para el subsidio.

La denuncia de las madres y padres que recogen este beneficio puntualiza, según una publicación del diario Página Siete de La Paz, que el costo de una papaya en el subsidio fue de 12 bolivianos, cuando en el mercado no es más de 5 bolivianos.

Otro ejemplo. Una bolsa de frutos secos se entregó en el subsidio en 20 bolivianos, mientras que en el mercado se adquiere en cinco, según otra denuncia.

El incremento en los precios del subsidio se nota especialmente en las frutas y las verduras, que se venden por kilo, y que las beneficiarias están obligadas a recoger porque son parte del paquete alimenticio que entrega el Sedem.

Si el precio se duplica en varios de los productos que se entregan en el subsidio, eso equivale a decir que las familias reciben mucho menos de lo que deberían y, tal vez, en muchos de los casos no les alcanza para su consumo mensual, por lo que deben comprar lo que hace falta en el mercado.

Para que estas denuncias no queden en el aire y no sea solo un motivo de polémica, lo que debería hacer una instancia fiscalizadora es cotejar los precios en los que se entregan los alimentos frescos como parte del subsidio y los que están vigentes en el mercado. Solo así se podrá confirmar o descartar que hay el sobreprecio denunciado por varias beneficiarias, no solo en La Paz, sino también en Cochabamba y Santa Cruz, entre otras ciudades.

No se puede mermar la cantidad de productos que reciben las familias como parte de su subsidio, porque eso significa que se les está quitando lo que les corresponde por derecho, que, además, es un dinero que sale de las empresas en las que trabajan hombres y mujeres.

Una de las instancias que se pronunció al respecto fue el Viceministerio de Defensa al Consumidor, que exigió a las empresas que proveen los productos para el subsidio que publiquen las listas de los precios, de modo que se pueda comparar con los del mercado y así se verifique si son similares o existe un sobreprecio, como denunciaron en varias oportunidades las y los beneficiarios.

La tarea de comparar los precios debe ser inmediata, para corregir esta situación si se confirmaran las irregularidades y sancionar a quienes están detrás de este delito.

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