Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 15 de octubre de 2019
  • Actualizado 20:18

El sacrificio de los voluntarios

El sacrificio de los voluntarios

Seis hombres, bomberos voluntarios, han muerto ya en el país en circunstancias relacionadas con incendios, cuatro en la Chiquitanía, Santa Cruz, uno en Sacaba, Cochabamba, y otro en los Yungas, La Paz. Estas personas, que llegaron hasta distintos puntos del país para combatir el fuego, perdieron la vida, dejando un gran dolor en sus familias.

El pasado sábado, tres bomberos que habían llegado a la Chiquitanía para ayudar a sofocar los incendios, murieron ahogados en una poza. Se trata de Renso Enriques Flores, de 37 años; Dylan Alberto Vega Cuéllar, de 21, y José Elmar Roca Núñez, de 23, informó el pasado sábado el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas.

Y lamentablemente, pese al sacrificio de miles de hombres y mujeres que han dejado sus hogares y a sus familiares para luchar contra el fuego, los incendios siguen arrasando cientos de hectáreas de pastizales y bosques de la Chiquitanía, y en las últimas horas en Tarija. 

La Gobernación de Santa Cruz informó que los incendios habrían arrasado al menos 2.4 millones de hectáreas de bosques y pastizales, extensión en la que, además, habitan decenas de especies animales y flora.

Los incendios forestales en el país están activos desde hace más de un mes y han afectado a la Chiquitanía, una zona de transición entre el Chaco y la Amazonía con espacios naturales y de uso agrario.

Después de la muerte de estos tres bomberos, los pedidos de declarar desastre nacional se hacen más fuertes. Voluntarios que combaten contra el fuego en la Chiquitanía han pedido, mediante las redes sociales, que de una vez el Gobierno declare desastre nacional y acepte la ayuda externa.

En un video que circula por las redes sociales, por ejemplo, la bombera voluntaria Kelly Tejeda, en tono de súplica, pide a las autoridades de Gobierno que se declare desastre nacional; asimismo el director del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental de la Gobernación de Santa Cruz, Enrique Bruno, reiteró su solicitud con el mismo tenor.

Sin tomar en cuenta de dónde proviene el o los pedidos, está en manos del Gobierno asumir la decisión que más convenga al país y sus vastos recursos naturales. El objetivo prioritario debe ser el bien mayor, antes que cualquier interés sectario, partidario, de grupo o personal. No podemos permitir que más voluntarios mueran por los incendios y que la Chiquitanía se siga consumiendo bajo el avance implacable del fuego.

Tras la muerte de los tres bomberos este fin de semana, autoridades de Gobierno, políticos y personas particulares, mediante el Facebook, expresaron sus condolencias para las familias de estos voluntarios. No obstante, eso no es suficiente, es hora de asumir acciones orientadas a sofocar, de una vez por todas el fuego que está destruyendo parte del pulmón más importante del planeta. Tenemos la gran responsabilidad como bolivianos de conservar este recurso natural y todo lo que habita en él.

Las autoridades de los diferentes niveles de Gobierno, central, departamentales y municipales, tienen la obligación de coordinar los trabajos para sofocar los incendios, sin mezquindades y dejando de lado por una vez sus colores políticos y sus intereses personales.

El único color que debe importar en este momento aciago es el de la naturaleza, el de los voluntarios que arriesgan la vida en la Chiquitanía.  Si las autoridades no asumen acciones oportunas, las nuevas generaciones los juzgarán.

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