Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 14 de junio de 2021
  • Actualizado 23:16

Robos y atracos a la orden del día

Robos y atracos a la orden del día

Los robos, asaltos y atracos están, como suele decirse, a la orden del día en la ciudad. Delincuentes avezados acechan a sus víctimas desde sus vehículos en movimiento y caen sobre ellas cuando las ven más vulnerables, provocándoles caídas que les dejan más de una lesión.

En las redes sociales, especialmente por Facebook, se difunden cada día videos de mujeres y hombres víctimas de malhechores, a quienes no les interesa si la persona asaltada sufre lesiones de consideración. Y todo por robar un bolso o un celular.

Como ejemplos, dos casos. Los de dos mujeres que fueron embestidas por malhechores en sus motocicletas y que, en su afán de hacerse de un botín fácil, hicieron caer a sus víctimas al suelo. Pero al no conseguir su objetivo huyeron de la escena del crimen como sabandijas.

Sin embargo, no todas las víctimas tienen esta "suerte", a otras los inmisericordes ladrones las arrastran por varios metros, llevándose sus bienes de valor y causándoles fracturas y otras lesiones de no menor gravedad.

Es lamentable y al mismo tiempo insólito. El ciudadano de a pie ya no puede caminar por las calles de Cochabamba, ni de día ni de noche, porque el peligro está, al parecer, en cada esquina, en cada paso. Ni siquiera en la acera se está a salvo.

Y de quién depende la seguridad del ciudadano. Lo más probable es que la Policía Nacional recuerde esa frase que a estas alturas está desgastada, “que la seguridad es una tarea de todos”.

Y de cierta manera esta afirmación no deja de tener cierta validez, pero, para ser claros, la seguridad de la población está, principalmente, en manos de la Policía Nacional, institución que tiene en sus cuadros hombres y mujeres que han sido formados durante cinco años para cumplir una misión fundamental, proteger a la sociedad civil.

Y para que cumpla esta tarea, el Estado le asigna a la institución del verde olivo un presupuesto anual con destino a los sueldos e infraestructura, entre otros ítems, además del permiso para portar armas que deben ser usadas en caso de necesidad extrema.

Por lo tanto, la población, que debe contribuir con su parte, espera que los integrantes del verde olivo protejan no solo sus bienes materiales, sino también principalmente su integridad física, vale decir, su vida.

No podemos permitir que los delincuentes se apoderen de las calles de la ciudad, que las personas dejen de salir por temor a ser asaltadas, que los niños prefieran estar encerrados entre cuatro paredes por todo lo que escuchan y ven las redes sociales y medios de comunicación.

La Policía debe asumir acciones que estén encaminadas a frenar la delincuencia con el fin de devolver a la población la tranquilidad que merece.

Misión

La seguridad de la población está en manos de la Policía, institución que tiene en sus cuadros hombres y mujeres que han sido formados para proteger a la sociedad civil.

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad