Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 05 de marzo de 2021
  • Actualizado 15:36

En riesgo por falta de terapia intensiva

En riesgo por falta de terapia intensiva

La primera ola del mortal coronavirus, que comenzó a atacar a los bolivianos desde el 10 de marzo de 2020, desnudó la situación en la que se encuentra el sistema de salud del país; no solo hace falta más personal, infraestructura, sino también equipamiento para tratar a los pacientes y salvar vidas.

En las últimas semanas, el rebrote de contagios y el incremento de casos positivos sacó a la luz el hecho de que muy poco se hizo para implementar, equipar y contratar a más profesionales que se encarguen de luchar contra el letal virus que avanza, en muchos casos, de manera silenciosa con los asintomáticos que son los que más problemas están generando.

A muchos pacientes, principalmente, los que tienen alguna enfermedad de base (diabetes, hipertensión, problemas renales y cardíacos, entre otros), el coronavirus les ataca muy fuerte y un gran porcentaje requiere ingresar a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) para salvar su vida.

OPINIÓN denunció ayer que el Hospital del Sur no cuenta con ese vital servicio debido a la falta de respiradores. Asimismo, que apenas le queda un 10% de capacidad para tratar a pacientes con COVID -19.

Las autoridades de ese centro de salud señalaron que cuentan con infraestructura, monitores multiparamétricos, oxígeno, las bombas de infusión y las camas cuatro tiempos, pero no tienen los respiradores, ese equipo chino que fue entregado en la gestión pasada no es apto para tratar ese tipo de patología.

Ya es hora de que las autoridades nacionales, departamentales y municipales prioricen la compra de los equipos y contraten a los profesionales que sean necesarios.

Todas las acciones deben realizarse de forma paralela para preservar la salud y la vida de los bolivianos. De nada servirán esfuerzos aislados que no atacarán el fondo del problema.

La expresidenta Jeanine Áñez compró 324 respiradores chinos y 174 españoles, destinó una inversión superior a los 34 millones de dólares. Esas adquisiciones fueron observadas porque el gobierno habría Adquirido con sobreprecio. Es más, exautoridades fueron denunciadas y destituidas del cargo, pero, lamentablemente, hasta el momento  las investigaciones no concluyen ni juicio que avance.

La falta de UTI no solo se tiene en el Hospital del Sur, el 18 de enero se informó que ese servicio estaba al 100% de su capacidad en el hospital Viedma. Mientras que el hospital Solomon Klein (que fue centinela en la atención de COVID-19) y del Norte no tienen habilitado ese servicio por falta de intensivistas y personal de salud.

La Sociedad de Intensivistas de Bolivia a reiterado que en el país se requiere al menos 1.160 camas UTI, pero no se cuenta ni con la mitad. Algo parecido sucede con los intensivistas, ya que el ideal sería unos 500 y no hay ni el 50% de lo requerido.

Acciones conjuntas

Todas las acciones deben realizarse de forma paralela para preservar la salud y la vida. De nada servirán esfuerzos aislados que no atacarán el fondo del problema.