Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 02 de julio de 2020
  • Actualizado 15:51

De respiradores con sobreprecio a ventiladores con fallas

De respiradores con sobreprecio a ventiladores con fallas

El director del hospital Solomon Klein de Sacaba, Grover León, denunció el lunes que tres respiradores mecánicos entregados por el Gobierno transitorio funcionaron apenas tres semanas y ya se malograron.

El 10 de junio, el Gobierno hizo la entrega de los primeros respiradores y camas para las unidades de terapia intensiva que están destinadas a la atención de pacientes contagiados con el coronavirus. Precisamente, el hospital Solomon Klein es uno de los centros de referencia para tratar a los enfermos con la COVID -19, por lo que fue uno de los beneficiados con esa dotación de equipos.

¿Qué paso con los respiradores? ¿No eran nuevos? Son algunas de las preguntas que se hacen los profesionales de salud y ciudadanos. Todos esperan que las autoridades gubernamentales den una explicación a los cochabambinos y a todos los bolivianos de lo que está pasando con esos equipos. Este tema no puede quedar en el olvido, así como tampoco los polémicos 170 respiradores que se compraron con aparente sobreprecio, ya que estamos hablando de una importante inversión de dinero que sale del bolsillo de todos. Pero, lo más preocupante es que se esté jugando con la salud y la vida de las personas que son víctimas del mortal virus.

Los médicos del Solomon Klein estaban confiados en que podrían hacer frente a la pandemia y, sobre todo, salvar vidas con ese aparato que es imprescindible para atender a los contagiados que están dentro del 15% de personas con coronavirus que necesitan ayuda para respirar. Sin embargo, solo estuvieron funcionando tres semanas. 

A las precarias condiciones en las que trabaja el personal de salud en los hospitales, ahora se suma que los respiradores tampoco funcionan.

Por otra parte, es bueno mencionar que la tan polémica, cuestionada y sobrevalorada compra de los respiradores de la empresa española GPA Innova, denunciada el 19 de mayo,  aún no ha sido esclarecida. Se sabe que cada equipo fue comprado en casi el triple de su valor real; la vendedora asegura que los ofreció en 7.429 dólares, pero la factura presentada por el exministro de Salud Marcelo Navajas considera un precio de 28.080. El caso es investigado por la Fiscalía de La Paz, que lo mantuvo en reserva por varias semanas para no entorpecer el avance, ya que habría varias exautoridades del Gobierno transitorio que estarían involucradas en el presunto negociado. Ya se conocieron algunos detalles que develan la supuesta participación del expresidente Evo Morales, la exministra de Salud Gabriela Montaño y otras exautoridades del anterior Gobierno. Mientras tanto, el Gobierno transitorio aún no logra aclarar el tema económico con la empresa GPA Innova y tampoco se conoce qué avances hay para recuperar el dinero que pagó Bolivia como adelanto por la compra de ventiladores.

Es vergonzoso y cuestionable cómo las autoridades están manejando la supuesta lucha contra la pandemia, porque no solo se entregan ventiladores con fallas que apenas funcionan tres semanas, sino que hay 170 respiradores con posible sobreprecio.