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  • Diario Digital | miércoles, 22 de mayo de 2024
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Rehenes del miedo, ¿hasta cuándo?

Rehenes del miedo, ¿hasta cuándo?

Un hombre que se encontraba a pocos metros de su hogar, el pasado martes 9 de abril, en la zona norte de la ciudad, fue interceptado por avezados delincuentes, amenazado con un arma de fuego y un cuchillo para quitarle objetos de valor.

El atraco quedó grabado en cámaras de vigilancia, las imágenes fueron compartidas con la Policía y después de un rastrillaje por la zona fueron aprehendidos cinco delincuentes, varios de los cuales tienen antecedentes por robos agravados desde 2004.

La inseguridad en los barrios alejados de la ciudad, y ahora en zonas céntricas, ha escalado a tal punto que los robos agravados y los atracos se cometen a tempranas horas de la noche e incluso durante el día, según denuncias de vecinos que reclaman mayor presencia de la Policía.

La instalación de cámaras de seguridad permite que atracos y robos que se cometen en diferentes sectores de Cochabamba sean resueltos con la aprehensión de los delincuentes, pero se debe tomar en cuenta que en otras zonas no hay este tipo de dispositivos, por lo que muchos delitos quedan en la impunidad, con víctimas heridas y, en algunos casos, asesinadas.

La indignación de los vecinos llega a tal extremo que advierten con linchar a los delincuentes que sean sorprendidos in fraganti, pero más de una vez se ha golpeado a presuntos criminales, sin tener pruebas fehacientes, y existe el riesgo de culpar a personas inocentes.

Con el fin de ahuyentar a los criminales de una determinada zona, los vecinos cuelgan muñecos con diferentes advertencias como “ladrón pillado será linchado”, así como motocicletas calcinadas con las que los delincuentes cometían sus fechorías.

Se ha mencionado en varias oportunidades que tomar la justicia en manos propias no es recomendable, por el riesgo de juzgar y matar a un inocente, por lo que se debería trabajar más bien en acciones preventivas para evitar que siga campeando la delincuencia.

Los vecinos de muchos barrios de Cochabamba expresan su molestia porque los delincuentes atacan cada vez con más saña, a cualquier hora, y utilizan para conseguir su propósito armas de fuego, cuchillos u otros objetos contundentes con los que atacan sin conmiseración a sus víctimas.

Que la Policía y los vecinos coordinen acciones mediante grupos de WhatsApp para denunciar atracos o robos es una herramienta valiosa para disuadir a los delincuentes que cometan delitos en las calles y casas.

Pero es aún más importante la presencia policial en las calles (como se hizo durante la jornada del Censo) para prevenir delitos, y si se comete uno, atrapar a los responsables. Esa es la mejor manera de devolver la tranquilidad a una ciudad que, lamentablemente, tiene la sensación de ser rehén de la delincuencia.