Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 16 de enero de 2021
  • Actualizado 01:26

Reactivar el aparato productivo

Reactivar el aparato productivo

Una de las prioridades del gobierno del presidente Luis Arce Catacora es la economía, ya que el país se debate en una profunda crisis que se arrastra desde los hechos violentos de octubre y noviembre del año pasado y la llegada del mortal coronavirus, en marzo de esta gestión.

Uno de los pedidos de los empresarios es que se reactive el aparato productivo, lo que a su vez posibilitará la creación de miles de fuentes de empleos.

El presidente Arce respondió a la solicitud y promulgó el Decreto Supremo Nro. 4424 que crea un fondo inicial de 911 millones de bolivianos, equivalente a unos 130 millones de dólares, destinado a los pequeños y grandes productores del país que "quieran ingresar en la etapa de sustitución de importaciones" para "sacar a Bolivia de esta crisis".

La medida es positiva, porque tendrán acceso personas naturales y jurídicas, pequeños, medianos y grandes  productores, quienes podrán usar los créditos para capital de operaciones o de inversión. El requisito es que se dediquen a elaborar materias primas, insumos y manufacturas.

Los otros tres aspectos que valen la pena resaltar es que la tasa de interés es de 0.5%, prácticamente mínima si se compara con otros préstamos que entrega el sistema financiero; pueden ser pagados en un plazo de hasta 10 años y los prestatarios tendrán un periodo de gracia de un año. 

La Cámara Nacional de Industria (CNI) propuso al gobierno siete medidas a corto plazo para reactivar la economía, entre ellas destacan la lucha contra el contrabando, la reestructuración del sistema impositivo, abrir nuevos mercados para los productos nacionales y crear un fondo de créditos para las empresas.

Con la decisión del gobierno, los dos sectores grandes que mueven el aparato productivo del país, así como los pequeños industriales podrán reactivar la economía que, según datos del Banco Mundial, se espera que en 2020 se contraiga en 7.3%.

Según el organismo internacional, la causa sería, en parte, porque el espacio de política fue limitado por los reducidos amortiguadores macroeconómicos y por dificultades para la aprobación de varios créditos externos destinados a afrontar la emergencia generada por el coronavirus. 

La situación que debe encarar el gobierno es complicada, pero, en el primer mes de gestión el Jefe de Estado comenzó a dar las primeras señales de reactivación. Una de las medidas es el pago del Bono contra el Hambre y, ahora, el anuncio de los créditos blandos para el sector productivo.

Las señales dadas por el Presidente son claras, pero el camino hacía la recuperación de la economía que se mantuvo estable y en permanente crecimiento será largo, si consideramos que este año el déficit fiscal superará -12.1% y el Producto Interno Bruto (PIB) estará por encima de -6.2%, de acuerdo a información dada a conocer por gobierno de la expresidenta Jeanine Áñez, el 29 de octubre.

Esperemos que los créditos sean entregados para todos los que cumplan con los requisitos y no sean usados políticamente. Los bolivianos ya están cansados del manejo político partidario.