Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 04 de agosto de 2020
  • Actualizado 09:56

Reactivación, nuevos créditos y política

Reactivación, nuevos créditos y política

El Gobierno transitorio de Jeanine Áñez dio a conocer que desde el lunes estará a disposición de los bolivianos el Crédito 1,2,3, que tiene por objetivo inyectar recursos frescos a la economía del país.

Es sabido que Bolivia, al igual que el resto de los países del mundo, viene siendo golpeado por una profunda crisis económica provocada por el coronavirus; las proyecciones de los organismos internacionales no son nada alentadoras y alertan recesión y decrecimiento.

El Crédito 1,2,3 está dirigido a personas naturales, empresarios e informales. Es orientado a los sectores productivos, de servicios y de consumo para que se dinamice la economía del país.

El Gobierno destinó, inicialmente, 120 millones de bolivianos para esos préstamos que tendrán un interés del 3% anual, y al que podrán acceder cumpliendo una serie de requisitos que van desde la presentación de una papeleta de pago, en el caso de los asalariados, hasta el respaldo patrimonial con algún bien.

Las personas naturales podrán beneficiarse con créditos que oscilen entre 1.000 y 64.000 bolivianos, mientras que los micro y pequeños empresarios tendrán un tope de 350.000 bolivianos.

Toda inyección de recursos económicos es importante, sobre todo, en tiempos de pandemia. Por tres meses, la economía boliviana prácticamente quedó paralizada y aunque ahora existe cierta flexibilidad para reactivar el aparato productivo y las actividades comerciales, el temor de los ciudadanos a ser contagiados con el mortal virus no está permitiendo que se agilice el movimiento económico.

El Banco Unión será el encargado de canalizar los préstamos, sin embargo, sería bueno que las autoridades gubernamentales logren alianzas con otras entidades financieras para que también puedan participar, ya que, de seguro, las oficinas del banco estatal no serán suficientes para atender la demanda de ese apoyo económico.

Ojalá que los créditos prometidos lleguen a  todos sin excepción y no tengan un manejo político partidario o sean parte de la campaña electoral. Hay que recordar que la Mandataria también es candidata presidencial para las elecciones generales del 6 de septiembre y ese tipo de apoyos pueden ser direccionados con el fin de ganar votos. Solo hay que revisar el pasado.

Asimismo, no se debe creer que la economía se reactivará de la noche a la mañana y que el prometido plan de empleo funcionará como por arte magia. Lamentablemente, las autoridades de los tres niveles de gobierno no han dejado de lado la política; ni la pandemia ni los centenares de muertos lograron sensibilizarlas para buscar grandes acuerdos que permitan encarar con acciones claras y concretas la profunda crisis sanitaria que vive el país.