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  • Diario Digital | domingo, 19 de mayo de 2024
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Radares, no más excusas

Radares, no más excusas

¿Por qué después de 11 años de haberse anunciado la instalación de radares en las fronteras del país, este proyecto sigue en carpeta sin poder concluirse?

En agosto de 2011, el Gobierno anunció, mediante el Ministerio de Defensa, su firme intención de instalar radares modernos para vigilar el espacio aéreo y prevenir la comisión de delitos como el narcotráfico para cuyo fin los delincuentes utilizan aeronaves.

Sin embargo, 11 años después de ese anuncio formal, la instalación de un sistema de radares moderno sigue demorando, mientras que por las permeables fronteras que el país comparte con sus vecinos sigue ingresando mercancía de contrabando y drogas.

La “radarización”, como ha calificado el Gobierno a este gran proyecto, debe ir acompañado, necesariamente, de la compra de aviones que realicen la vigilancia preventiva en las fronteras, con la posibilidad de reaccionar cuando se detecten aeronaves sin autorización para surcar el espacio aéreo boliviano.

El año 2016, en el mes de agosto, Bolivia dio un paso en firme con la compra de 13 radares de última generación a la compañía francesa Thales, por un valor de 1.482 millones de bolivianos, según un reporte de ese entonces del periódico La Razón.

Por todos estos antecedentes y la inversión que ha realizado el país en los últimos años, ya no se puede seguir esgrimiendo más excusas para justificar la demora en la instalación de estos radares, y el trabajo que está pendiente desde 2011 se debe concluir para luchar contra el contrabando y el narcotráfico en forma más efectiva.

La instalación de radares no es una tarea que se pueda hacer de la noche a la mañana, porque se requiere tecnología avanzada, pero eso no implica que el país deba esperar tantos años para este proyecto que es crucial.

El pasado 1 de agosto, el presidente de la Comisión de Gobierno, Defensa y Fuerzas Armadas de la Cámara de Diputados, Santos Mamani Espinoza, salió al paso para confirmar que este proyecto está avanzando y que, de no mediar más dificultades, se podría realizar la entrega e inauguración del sistema de radares en octubre próximo.

La población espera que efectivamente se inicie la operación de los radares para esa fecha y, lo más importante, que sirva para la lucha contra el narcotráfico y se dejen de lado los problemas políticos que surgieron entre oficialistas y opositores en torno a este proyecto.

Y si por cualquier motivo el sistema de radares no funciona, se tendrá que investigar y procesar a quienes estuvieron en este proyecto desde hace una década, porque en el mismo se invirtieron cientos de millones de bolivianos con un fin específico. Ojalá que el de los radares no sea un motivo más de corrupción ni que se convierta en un elefante blanco.