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  • Diario Digital | viernes, 05 de marzo de 2021
  • Actualizado 15:41

Rabia humana vuelve a afectar a Cochabamba

Rabia humana vuelve a afectar a Cochabamba

La muerte de dos personas por rabia humana, un menor de 12 años y un joven de 23, encienden las alarmas en Cochabamba, ya que hace tres años que no se reportaban fallecidos por esa causa. El último caso de deceso por rabia humana fue de una niña en 2018.

La mortal enfermedad es generada por perros y gatos no inmunizados, que se convierten en transmisores del virus a las personas a través de mordeduras o con saliva de un animal enfermo. 

Llama poderosamente la atención que se tenga ese tipo de muertes, considerando que en Cochabamba las vacunas contra la rabia son gratuitas y de fácil acceso; están disponibles en la mayoría de centros de salud de todo el departamento.

¿Cómo es posible que teniendo tantas facilidades los dueños de mascotas no inmunicen? Es una irresponsabilidad el hecho de no vacunar a los perros o gatos que son los potenciales transmisores de la rabia, un mal que no da opción a tratamiento, por lo que cuando es contagiado a una persona, lamentablemente, muere.

La única forma de prevención es con la vacuna antirrábica, es por eso que no solo está disponible los 365 días del año en la mayoría de los 545 centros de salud que están distribuidos en todo el territorio cochabambino, sino que también las autoridades de salud en coordinación con los gobiernos municipales realizan campañas gratuitas varias veces al año.

Normalmente suelen instalar carpas en los parques y mercados para que los dueños de mascotas las lleven para inmunizarlas, pero no solo eso, también hay la opción de que algún barrio solicite que lleven las vacunas a ese lugar.

No existen pretextos para no vacunar a sus canes contra la rabia, lamentablemente vemos que, pese a tantas opciones, las personas no asumen la responsabilidad de vacunarlos para prevenir contagios.

A la falta de vacuna se suma el hecho de que muchos sacan a sus mascotas a la calle y es ahí también donde pueden contagiarse con otras que sí son portadoras del virus.

La prevención contra la rabia es una tarea que la deben asumir las autoridades en salud y los gobiernos municipales, pero también los dueños de perros y gatos que, en la mayoría de veces, se hacen de la vista gorda cuando hay campañas de vacunación, pese a que, incluso, les tocan la puerta de sus casas.

A estas alturas, cuando el país y Cochabamba pone todos los esfuerzos para frenar la propagación del coronavirus, no es posible que ahora tengamos que luchar contra la rabia, solo porque algunos decidieron no vacunar a su mascota.

Es hora de ser más responsables y pensar en la salud y la vida de nuestras propias familias y de la comunidad.