Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2020
  • Actualizado 21:48

Perjuicios en el deporte

Perjuicios en el deporte

El deporte, en varias de sus disciplinas, se ha visto perjudicado a causa de los conflictos sociales que afectan al país desde hace un poco más de un mes. El pasado miércoles, el Consejo Nacional de Karting, por ejemplo, determinó suspender la última fecha de su calendario, consagrando como ganador al cruceño Rodrigo Gutiérrez Junior.

Asimismo, el más popular de los deportes, el fútbol profesional, se ha visto interrumpido. Los estadios están vacíos desde hace más de un mes y los clubes del país no recibieron ingresos económicos en ese tiempo.

Los hinchas de los diferentes clubes tienen la esperanza de que la situación en el país se resuelva y el campeonato Clausura se reanude. Los seguidores de Wilstermann, Bolívar y The Strongest son los más interesados en saber qué curso tomará el campeonato de fútbol profesional, toda vez que sus equipos están peleando la posibilidad de recibir un premio internacional, la Copa Libertadores de América. Ganar un cupo para este campeonato implica, principalmente, recibir al menos tres millones de dólares.

Los dirigentes anunciaron la reanudación del campeonato Clausura para el miércoles 27 de noviembre.

Los deportistas y dirigentes de las diferentes disciplinas han entendido que los torneos regulares no podían seguir en medio de la convulsión que, de cierta manera, sigue afectando a varias regiones del país. Por eso determinaron suspender las competiciones hasta que retorne la calma.

El torneo de fútbol Simón Bolívar, para ascender a la División Profesional, se ha visto también perjudicado por los bloqueos. El domingo pasado, el club tarijeño de Real Tomayapo no pudo llegar a Llallagua para disputar su compromiso ante Stormers San Lorenzo de Potosí.

Asimismo, el Consejo Superior de la Federación Boliviana de Baloncesto tomó la determinación de suspender los partidos de la Liga Boliviana de Básquetbol femenina hasta la solución de los conflictos.

La esperanza de atletas y dirigentes de las diferentes disciplinas deportivas es que el diálogo prevalezca en el país y los sectores confrontados puedan lograr soluciones.

Si los deportistas continúan sin competir, el perjuicio es grande, no solo en el aspecto económico, sino también competitivo, toda vez que estarán fuera de ritmo cuando salgan al exterior para medirse con otros clubes.

Si los torneos locales recuperan su regularidad, será una señal de que el país vuelve a la normalidad.