Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 04 de agosto de 2020
  • Actualizado 09:33

El peligroso dióxido de cloro

El peligroso dióxido de cloro

Desde hace un par de semanas, decenas de personas hacen largas filas en una conocida farmacia de la ciudad para comprar dióxido de cloro, un producto que normalmente se utiliza para limpiar y desinfectar, pero que muchos dicen que ayuda a prevenir y tratar el mortal coronavirus.

El uso de ese químico en personas está prohibido por las autoridades del Ministerio de Salud. A pesar de ello, lamentablemente no existe ningún tipo de control que impida la venta masiva. ¿Dónde están las autoridades?, como siempre dictando disposiciones, que solo quedan en el papel.

El dióxido de cloro es un químico usado para desinfectantes y otros usos industriales, sin evidencia científica que lo respalde como remedio contra la COVID-19 ni otras enfermedades.

La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos asegura, incluso, que el desinfectante puede provocar insuficiencia respiratoria y hepática, cambios en la actividad eléctrica del corazón, vómitos y diarrea.

El 10 de julio, la gobernadora de Cochabamba, Esther Soria, y el alcalde de Cercado, José María Leyes, informaron que elaborarían normativas para que se autorice la entrega, incluso, gratuita para evitar que más cochabambinos se contagien con la COVID-19. Se conoce que la Asamblea Legislativa Departamental elaboró un proyecto de ley; en el caso del municipio no hay avances importantes en el tema.

Si bien en estos momentos tan críticos se necesitan tratamientos preventivos o para tratar el coronavirus, también es importante considerar qué tipo de productos o fármacos deben ser utilizados. Todos sabemos que la automedicación es perjudicial para la salud y la vida, sobre todo, en el tema del virus.

No existen estudios científicos que demuestren la efectividad del dióxido de cloro para prevenir o curar el mortal virus, por esa razón es que no cuenta con autorización del Ministerio de Salud.

En la misma línea de Soria y Leyes, el 15 de  este mes, el Senado aprobó un proyecto de ley que autoriza, de forma excepcional, la elaboración, comercialización, suministro y uso de la solución de dióxido de cloro para la prevención y tratamiento del coronavirus, pese a que el Gobierno transitorio y organismos internacionales vinculados al tema de salud desaconsejan su consumo, por ser altamente peligroso para el organismo humano.

La ley que aún espera su promulgación del Ejecutivo, considera que el uso del químico será "voluntario". Asimismo, prevé evitar la especulación y agio, ya que, en las últimas semanas, al igual que las pruebas y algunos medicamentos, son ofrecidos en precios elevados en las redes sociales. ¿Los senadores son médicos o especialistas para abordar este tema? ¿Bajo qué asesoramiento elaboraron la normativa?

Es momento de que las autoridades actúen y eviten que algunas farmacias y personas inescrupulosas continúen aprovechándose del temor y la desesperación de las personas que están acudiendo a todo para protegerse y evitar contagiarse con el virus, que ya mató a más de 2.000 y contagio a casi 70.000 en Bolivia.