Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 21:48

Peleas y denuncias en la recta final

Peleas y denuncias en la recta final

Solo faltan nueve días para que siete millones de bolivianos elijan al nuevo Presidente que gobernará Bolivia en los próximos cinco años. La recta final de la campaña electoral se torna más violenta y cargada de una serie de denuncias entre candidatos.

El valioso tiempo que deberían usarlo para reforzar los mensajes con las propuestas es desperdiciado para tratar de descalificar a los ocasionales rivales políticos.

En las últimas horas salió de la carrera electoral la candidata de Acción Democrática Nacionalista (ADN), María de la Cruz Bayá. Fue la organización política la que decidió marginar su participación en los comicios para no dispersar el voto.

El 17 de septiembre, la presidenta Jeanine Áñez y candidata de Juntos fue la primera en declinar su postulación para no dispersar los votos y, de esa forma, evitar que gane los comicios el Movimiento Al Socialismo (MAS).

Ahora, seis frentes pugnan por llegar a Palacio; solo dos mujeres están entre los binomios, la candidata a la vicepresidencia por Libre 21, Tomasa Yarhui y la de PAN-Bol, Ruth Nina.

La campaña más “fuerte” la están desarrollando Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana (CC), , Luis Arce del MAS, Jorge Tuto Quiroga de Libre 21 y Luis Fernando Camacho de Creemos. Algunos se están “promocionando” en los medios de comunicación, mientras que otros, los que menos recursos económicos tienen, lo hacen a través de las redes sociales.

También están tratando de llegar a la mayor cantidad de zonas del país, principalmente en los departamentos que tienen más población votante (Santa Cruz, La Paz, Cochabamba), porque serán ellos los que le den la victoria a alguno de los seis binomios.

En esta suerte de tratar de descalificar al ocasional rival, en las últimas horas se han conocido denuncias de todo tipo que involucran, principalmente al candidato masista. También salió a la luz un informe médico de Mesa sobre una supuesta enfermedad, pero, luego fue desmentido por el médico cuyo nombre fue usado para tal fin.

Desde todo punto de vista es reprochable  y cuestionable que se acuda a denuncias que ventilen temas personales, familiares o de salud, aunque está claro que algunos casos deben ser investigados, porque los bolivianos tienen derecho a saber la verdad.

La campaña debería desarrollarse en el marco del respeto, no solo entre los seis binomios, sino a los millones de electores. Bolivia es un país democrático y, en ese marco, se deben manejar todos los políticos que buscan gobernar el país.

Las reglas de juego están dadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y todos deberían de respetarlas; pero, además, los candidatos deberían dejar de lado la cuestionada “guerra sucia” de la que está cansada la población y dar paso al debate de propuestas.