Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 24 de mayo de 2024
  • Actualizado 12:49

Oriente Medio: el mundo está en vilo

Oriente Medio: el mundo está en vilo

La situación en Oriente Medio, tras los ataques de Irán contra Israel, como represalia, está aún más tensa. El conflicto en esta región del mundo se desató con una ofensiva por parte de Hamás el 7 de octubre de 2023 en territorio israelí, con al menos 1.400 muertos, la mayor parte civiles.

En respuesta, el Gobierno de Israel ordenó una represalia contra Hamás, pero cuyos bombardeos e incursiones terrestres por parte de militares israelitas afectan sobremanera a la población civil, especialmente niños que mueren tras ser alcanzados por las municiones o misiles, o fallecen de hambre por la carencia de alimentos.

Las cifras más moderadas señalan que los ataques israelíes han dejado casi 34.000 muertos en los seis meses de conflicto y hasta el momento no se ha logrado una tregua, no obstante que varios gobiernos han puesto sus buenos oficios para que se depongan las armas y se deje de matar a centenares de personas inocentes.

El ataque de Irán hacia territorio israelí, con drones y misiles, que no dejó daños significativos, fue duramente condenado por el Gobierno de Estados Unidos y la ONU, sin embargo, no sucede lo mismo cuando Israel lanza ofensivas contra los miembros de Hamás, pero que afecta más a los civiles que viven en la Franja de Gaza.

Ante la amenaza por parte de Irán, de atacar con más fuerza a Israel si sufre otra ofensiva, Estados Unidos adelantó que desplazará tropas a la región de Oriente Medio, como una manera de disuadir cualquier plan de arremetida contra su aliado israelí.

Si el objetivo es desarmar la escalada de violencia en Oriente Medio, es urgente que la ONU, con el apoyo de gobiernos de las diferentes regiones del mundo, interpongan sus buenos oficios para mediar en esta guerra y hacer entrar en razón a los países involucrados.

El mundo no puede permitir la masacre de civiles con el argumento de que se quiere acabar con algún grupo terrorista.

No se debe olvidar que en 1994 en Ruanda se produjo uno de los genocidios más devastadores del que se tenga memoria. En 100 días, al menos 800.000 tutsis y hutus moderados fueron asesinados con machetes, palos, disparos y otras armas, sin que la comunidad internacional reaccionara como debía.

Para que se tenga una idea más cercana del genocidio de Ruanda, cada día se masacraron a unas 8.000 personas, cada hora a 333.

En la Franja de Gaza, cada día mueren como promedio 170 personas, por lo que es imperioso que los organismos internacionales y las fuerzas de paz, con el apoyo de los diferentes gobiernos, aboguen y trabajen por un cese a la violencia, a los ataques indiscriminados contra los civiles, porque en una década se estará lamentando, nuevamente, que nadie hizo algo para detener la masacre de miles de personas, cientos de niños entre ellos.