Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 03 de julio de 2020
  • Actualizado 00:25

Un nuevo desacierto de Áñez

Un nuevo desacierto de Áñez

El anuncio de la presidenta Jeanine Áñez de eliminar tres ministerios (Cultura, Deportes y Comunicación) sorprendió a todos, pero principalmente a los artistas y gestores culturales que han reaccionado de forma inmediata ante ese hecho y, ahora, exigen que las autoridades gubernamentales den marcha atrás a esa determinación.

En pocas horas se creó el movimiento “Soy artista, no soy un gasto absurdo”, aludiendo a algunas frases que uso la Presidenta para justificar la desaparición de esos ministerios.

Cultura y Educación se convirtieron en viceministerios que dependerán del Ministerio de Educación, mientras que el viceministerio de Comunicación pasará al de Presidencia. 

Áñez dijo que esa determinación fue asumida para que los recursos que manejaban esos tres ministerios sean utilizados en la lucha contra el coronavirus en el país. Es decir, que serán destinados para la compra de equipos, insumos y pago de personal que están en primera fila combatiendo contra el mortal virus.

Está claro que en estos momentos críticos que está pasando el país, al ver cómo cada día suman los casos de contagiados y de muertos por la COVID -19, ningún boliviano cuestionaría que los gobernantes destinen más presupuesto para frenar la propagación del virus, sin embargo, es cuestionable que haya decidido cerrar al menos dos ministerios que están estrechamente vinculados con la salud y la vida: Cultura que alimenta el alma y el espíritu, y Deportes que es un aliado importante para que una persona se mantenga sana.

Es llamativo que ninguna autoridad del Gobierno haya dado a conocer cuánto ahorrará el país con la desaparición de los tres ministerios; lo que sí se sabe es que Deportes y Cultura manejaban ínfimas partidas, y que tres ministerios, Gobierno, Defensa y Presidencia se llevan la tajada más grande del Presupuesto General del Estado (PGN).

El ministro de Educación, Víctor Hugo Cárdenas, ha manifestado que no habrá “masacre blanca”, pero que espera un informe de una comisión de transición para “tomar algunas determinaciones”.

Sobre las reacciones de los artistas y gestores culturales, señaló que no deben preocuparse ya que todos los proyectos y emprendimientos culturales seguirán siendo apoyados. Los convocó a reunirse para coordinar el trabajo futuro en el viceministerio de Cultura.

Ojalá que, al menos en el tiempo que aún le queda al Gobierno transitorio, la cultura en todas sus manifestaciones sea valorada y respaldada, ya que no solo en está gestión, sino también en otras, ha sido menospreciada y poco apoyada. Bolivia es un país que tiene una riqueza cultural diversa que debe ser conservada, preservada y promocionada.