Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 16 de abril de 2021
  • Actualizado 22:16

Un nuevo atentado contra el Parque Tunari

Un nuevo atentado contra el Parque Tunari

El Parque Nacional Tunari se encuentra ahora más desprotegido y a merced de los mercenarios de tierras. En las últimas horas se conoció sobre la destitución de Alberto Terrazas, uno de los funcionarios que defendía con más ahínco esta reserva natural cochabambina.

Reestructuración fue la sucinta explicación que dio el director del Parque Nacional Tunari, Luder Jiménez, quien agregó que la decisión llegó desde el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).

La plataforma Tunari Sin Fuego, del cual es parte Terrazas, protestó por esta determinación, debido a que el Parque está ahora más expuesto a la actividad impune de los loteadores, de los cuales se sospecha que son ellos los que provocan los recurrentes incendios en este pulmón de Cochabamba.

Diferentes instituciones civiles, de voluntarios y personas particulares coincidieron en asegurar que la destitución de Terrazas se debe a que este funcionario experimentado denunció y combatió abiertamente a cuanto avasallador llegó hasta el Parque Tunari.

El presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), Javier Bellott, calificó el retiro de Terrazas como “el mayor atentado” contra el parque.

Esta lucha abierta contra los traficantes de tierra, al parecer, molestó a más de una persona o grupos que se dedican a devastar las áreas protegidas, por lo que aparentemente utilizaron sus influencias en algunas esferas políticas para sacar del cargo a un funcionario que conoce el parque como la palma de su mano.

Otro argumento que se esgrimió para tratar de justificar el alejamiento de Terrazas es que nadie se puede “eternizar” en un cargo y se requiere renovación.

Sobre este punto específico, se debe precisar que Terrazas cumplía un trabajo técnico, no político. Además, los 23 años de experiencia que tiene son vitales para proteger en forma más eficiente esta reserva natural, aún con las deficiencias que tropezaba él, los guardaparques y los grupos de voluntarios que acuden a sofocar un incendio.

Es un despropósito asegurar que una persona con experiencia tiene que ser destituida, con el argumento de que nadie puede eternizarse en un cargo. Al contrario, un funcionario con el gran bagaje que acumuló en sus 23 años de servicio puede aportar mucho más en esta labor, e incluso puede formar a personas para que realicen esta labor más adelante.

Es urgente que las autoridades responsables del Parque Tunari reconsideren la destitución de Terrazas y, al contrario, le brinden mayores herramientas para que él y los escasos guardaparques continúen en esta titánica tarea de proteger las más de 300 mil hectáreas que se extienden por once municipios.

Terrazas debe ser restituido en el cargo y el Sernap presentar un plan para que la protección del parque sea mayor.

Restitución

Terrazas cumplía un trabajo técnico, no político. Además, los 23 años de experiencia que tiene son vitales para proteger en forma más eficiente esta reserva natural.

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad