Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 29 de noviembre de 2021
  • Actualizado 15:58

Negligencia mata el Parque Tunari

Negligencia mata el Parque Tunari

Tras 16 horas de extenuante trabajo, un poco más de 400 voluntarios, bomberos y militares, con la ayuda de una providencial lluvia, lograron sofocar el incendio que afectó al Parque Nacional Tunari desde la madrugada de este domingo en al menos cuatro sectores, en la jurisdicción de Cercado. 

Un día antes, el fuego quemó una serranía, también en el Tunari, en Tiquipaya, labor que demandó de los voluntarios más de siete horas de esfuerzo físico agotador.

Durante la jornada del domingo, los voluntarios y la plataforma Tunari Sin Fuego clamaron apoyo aéreo, pero el silencio fue la única respuesta que obtuvieron hasta que una providencial lluvia ayudó a sofocar parte de las llamas que aún devastaban árboles y arbustos de la zona.

Entonces, aparecieron autoridades del departamento y del Gobierno central para asegurar que coadyuvaron en apagar el fuego y se comprometieron a mejorar el control, sancionar a los responsables de los incendios premeditados e instalar cámaras que detectan el calor. Además de echarse la culpa mutuamente por la tardía reacción, pero en ningún momento admitieron su responsabilidad.

Los incendios del fin de semana pusieron en evidencia, una vez más, las carencias que sufren bomberos y voluntarios que acuden a sofocar los incendios, pero también la dejadez de las autoridades que solo reaccionan cuando el fuego está siendo controlado para abundar en justificativos de por qué no se activó el apoyo aéreo o que no es su competencia acudir en estos casos de emergencia.

Tunari Sin Fuego advirtió ayer que si no se detiene y sanciona a los que inician los incendios, Cochabamba se quedará pronto sin esta reserva natural que provee oxígeno y que es un reservorio de agua para gran parte de la población.

Los incendios del fin de semana dejan una dura lección que debe servir para que todas las autoridades hagan a un lado los intereses mezquinos de la politiquería, y que antes de culparse unos a otros empiecen a trabajar en forma coordinada, como se comprometieron antes de iniciar sus gestiones.

Ayer se mostró, una vez más, que solo los voluntarios y parte de la población reaccionan ante estas emergencias, mientras algunas autoridades observan de palco y solo salen a la palestra cuando el camino está allanado y necesitan ganar réditos políticos.

Las autoridades departamentales y municipales tienen la obligación de proteger el Parque Tunari, porque los efectos de un incendio no se circunscriben a un territorio, sino que afectan a toda la región y provocan un desequilibrio medioambiental. Por eso, las autoridades deben cumplir lo que se comprometieron en las últimas horas y trabajar para defender este pulmón que está a punto de ingresar a terapia intensiva de la cual posiblemente ya no se recupere.

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