Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 05 de marzo de 2021
  • Actualizado 15:35

Negligencia y canales de agua

Negligencia y canales de agua

En los primeros 45 días de este año, en Cochabamba, al menos cuatro vehículos cayeron en canales de agua (torrenteras), con el saldo de daños materiales de consideración y, en uno de los casos, lamentablemente, una persona falleció ahogada.

La oscuridad, la falta de señalización clara y la inexistencia de protectores al borde de estos canales, además de la imprudencia de algunos conductores, son los factores que desencadenan accidentes de este tipo en zonas consideradas céntricas de la ciudad, en avenidas por donde circulan miles de vehículos cada día.

Y tiene que ocurrir una desgracia para que, nuevamente, este tema llame la atención de las autoridades municipales y de la población en general. Entonces, se proponen alternativas, posibles soluciones que, al final, se implementan a medias, o simplemente se las ignora.

No es la primera vez que este medio de comunicación denuncia y llama la atención sobre el riesgo que implica tener en la ciudad estos canales sin la protección correspondiente. Tanto en el espacio editorial, como mediante reportajes extensos, hemos advertido, con fotografías incluidas, que estas torrenteras, en muchos casos, son un riesgo permanente para la seguridad de los ocupantes que viajan en los vehículos, para los peatones y también para las mascotas.

Las autoridades reaccionan, colocan una barrera en el sitio del accidente y se olvidan, rápidamente, del tema hasta que sucede otro hecho trágico, es decir, no implementan una solución a largo plazo.

No obstante, no toda la culpa puede ser cargada sobre los hombros de las entidades públicas y sus autoridades, porque quienes están al mando de un vehículo deben ser sumamente cautelosos en el momento de conducir, hacerlo con los cinco sentidos, y más aún cuando es de noche o en días lluviosos.

Es evidente que algunos conductores imprimen elevadas velocidades, no respetan los semáforos o cambian de carril sin previa señalización, factores que predisponen a un accidente y, en este caso en particular, a una posible caída a un canal, de los que hay bastantes en la ciudad, especialmente en la zona oeste.

Para evitar hechos luctuosos, se debe prevenir, es decir, colocar los defensivos que sean necesarios en los bordes de los canales, instalar la señalización correspondiente y recordar a los conductores que deben manejar con sumo cuidado por estos sectores de la ciudad.

La obligación de quienes administran un municipio es dotar de servicios básicos para la población, infraestructura vial y calles seguras tanto para peatones como conductores.

Esperemos que estos accidentes no se repitan más, porque provocan pérdidas materiales y vidas humanas, que, en el último caso, no se recuperan más.

Señales

Las autoridades reaccionan, colocan una barrera en el sitio del accidente y se olvidan, rápidamente, del tema hasta que sucede otro accidente.