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  • Diario Digital | lunes, 27 de septiembre de 2021
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Mujeres y niños, víctimas de violencia y negligencia

Mujeres y niños, víctimas de violencia y negligencia

Una mujer es asesinada cada tres días por una persona de su entorno cercano, según los datos que presentó la semana pasada la Fiscalía General del Estado, una cifra que, lamentablemente, se incrementa en vez de disminuir.

Entre enero y agosto de esta gestión, en el país se han registrado 81 feminicidios y 27 infanticidios, cifras calificadas de “alarmantes” por el Ministerio Público, instancia que pidió a las autoridades incidir más en las políticas preventivas contra la violencia.

Desde que se puso en vigencia la Ley 348, se ha logrado, por así decirlo, visibilizar los casos de agresiones y asesinatos contra mujeres, por su condición de género, pero lo que no se consigue hasta la fecha es acabar con los feminicidios, pese a que este crimen se sanciona con la máxima pena (30 años) que establece el Código Penal.

¿Qué es lo que está fallando en el propósito de erradicar la violencia y los feminicidios? “(…) al parecer nuestras instancias encargadas de prevenir la violencia no están siendo efectivas”, precisó el secretario general de la Fiscalía General del Estado, Edwin Quispe.

Para erradicar los feminicidios y la violencia en general contra la mujer es fundamental la prevención, es decir, evitar en forma anticipada las agresiones que son cotidianas en el país, y los miles de casos que se denuncian son pruebas irrefutables de esta realidad.

En los últimos años, los diferentes sectores de la sociedad: organizaciones, entidades públicas y privadas, colectivos feministas y autoridades han alzado su voz en contra de los asesinatos de mujeres, pero las acciones que implementan para lograr soluciones de fondo no son suficientes.

En la mayor parte de los procesos que se abren contra los feminicidas (confesos y con pruebas), los administradores de justicia son contemplativos en el momento de juzgar y dictar los fallos, lo que permite que los asesinos huyan y no enfrenten a la justicia.

Otro talón de Aquiles en el sistema judicial es que hay pocos jueces para encargarse de procesar los casos de feminicidios e infanticidios, así como los de negligencia médica que se presentan, al menos cinco cada semana.

Las víctimas de feminicidio (su entorno familiar), infanticidio y de negligencia médica quedan en la indefensión porque no hay una instancia firme que las defienda cuando lo necesitan.

Desde el 9 de marzo de 2013, fecha en la que entró en vigencia la Ley 348, lo que se ha observado es una flagrante inacción por parte de las instancias responsables de garantizar una vida libre de violencia a las mujeres, una labor negligente de quienes deben investigar y juzgar los casos de asesinatos de mujeres y niños, y una falta de empatía hacia las mujeres que sufren todo tipo de violencia.

Si se quiere evitar la muerte de más madres y niños, se debe trabajar en la prevención, lo que implica, además, un proceso de educación para cambiar la mentalidad de todas las personas, para que se deje de ver la violencia como una conducta normal.

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