Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 23 de abril de 2024
  • Actualizado 13:20

Monitoreo de lluvias y trabajos preventivos

Monitoreo de lluvias y trabajos preventivos

La Gobernación de Cochabamba informó este miércoles que la consolidación de 21 estaciones para monitorear lluvias permitirá a la región alertar sobre posibles desastres naturales por desborde de ríos que provocan inundaciones, deslizamientos de tierra y mazamorras.

Los desastres naturales, a causa de las fuertes lluvias, no pueden evitarse del todo, pero es posible prevenir, si se toman los recaudos necesarios, es decir, trabajos que permitan mantener las torrenteras limpias, sin basura ni escombros, y con la profundidad suficiente para contener toda el agua que cae en los primeros y últimos meses de cada año.

La implementación de las 21 estaciones de monitoreo en las cuencas de los ríos Rocha y Mizque permitirá, según la Gobernación, medir la cantidad de agua que cae en determinadas zonas de Cochabamba, información que servirá para alertar sobre el riesgo de inundaciones, de modo que las autoridades y los vecinos se preparen para que los daños sean los menores posibles.

Pero, además del monitoreo que sirve sobremanera para estar preparados ante un posible desastre, es también pertinente realizar trabajos en las diferentes torrenteras, canales de agua, desagües pluviales y bocas de tormenta.

En las torrenteras, por ejemplo, se deben construir disipadores y reductores de velocidad, de modo que el agua que baja desde las alturas no llegue con fuerza a las partes más bajas, lo que evitaría desbordes.

Asimismo, si se mantiene las torrenteras limpias, sin basura ni escombros, el agua que baja desde las alturas no provocará daños a la población, pero este trabajo está en manos no solo de los funcionarios de las alcaldías, sino también de la misma población.

Es también importante que las autoridades municipales cuiden que no se construyan viviendas en las franjas de seguridad de las torrenteras y menos dentro de ellas, porque estas edificaciones impiden que el agua siga su curso normal y, como consecuencia, se desborda, provocando inundaciones.

En los centros urbanos, las alcaldías deben, con urgencia, realizar una renovación del sistema de desagües pluviales por uno que esté acorde a la cantidad de población que hay en la actualidad, que es mucho más que hace 50 años.

Si los desagües pluviales no se renuevan, una lluvia de media hora seguirá provocando que las calles se conviertan en ríos y el agua anegue las viviendas, causando el remojo de las paredes, con el riesgo de desplomarse, además del riesgo latente de electrocuciones.

En los últimos días se han registrado muertes en La Paz, Beni, Potosí y Chuquisaca a consecuencia de las inundaciones, decesos que pudieron evitarse con medidas preventivas por parte de las autoridades y de la gente que no debe botar basura en las calles o ríos.