Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 11 de diciembre de 2019
  • Actualizado 16:23

Mercados: riesgos de la ilegalidad

Mercados: riesgos de la ilegalidad

Para nadie es desconocida la problemática de los mercados y del comercio informal en  Cochabamba, cuya reorganización y ordenamiento son necesidades urgentes dentro el imaginario urbano de los cochabambinos. En las últimas gestiones municipales, en lugar de tener avances positivos orientados a la consolidación de una ciudad más moderna, ordenada y responsable con      el medioambiente, vemos que el desorden,        la ilegalidad y la falta de planificación priman en el manejo de los principales centros de abasto de la ciudad.

Lo que comenzó, en julio pasado, como una mejora parcial en el sector de frutas en La Pampa, en poco más de un mes, se consolidó como una ampliación vertical de más de un centenar        de casetas. Los comerciantes y sus dirigentes aprovecharon los conflictos sociales y políticos de noviembre para agilizar los trabajos de metalmecánica e instalación eléctrica, sin tener la autorización de la Alcaldía de Cercado, bajo el argumento de que son sitios municipales y no invaden la vía pública.

Según la Ley Municipal 0048/2014 de Regulación, Uso, Adjudicación y Ocupación de Mercados, en su artículo 21, inciso 5, “los emplazamientos de los sitios municipales no        deberán sufrir modificación. En caso de necesidad debidamente justificada y sustentada, las remodelaciones, nivelaciones de techo, colocado de cortinas, colocado de casetas y/o anaqueles y otras intervenciones mayores deberán contar con la autorización de la Unidad de Planificación del Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba”.

Lamentablemente, las autoridades municipales jerárquicas y técnicos responsables asumieron una actitud pasiva —que fomentó este proceso de construcción— a sabiendas que se iba a deformar la morfología y estética de ese sector de la ciudad, dando un aspecto de medias aguas, un concepto arquitectónico superado hace varias décadas.

Ahora, cuando los trabajos de ampliación de las casetas a dos pisos se viene ejecutando en otros mercados, con la misma celeridad que en La Pampa, urge que la Alcaldía Municipal adopte las medidas necesarias para realizar una investigación que  determine responsabilidades y sanciones, en caso que se amerite. 

Asimismo, la Dirección de Planificación          —en coordinación con la Intendencia Municipal— debería realizar un estudio técnico minucioso de la situación actual de estas ampliaciones y decidir cuáles son las acciones que se deben realizar para encausar estos trabajos dentro de la legalidad y planificación.

Por su parte, los comerciantes deberían tomar conciencia de las consecuencias de este crecimiento no planificado de sus casetas: mayor hacinamiento, riesgo potencial de incendios por malas conexiones eléctricas y menor ventilación, entre otros.