Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 21:18

Menos presión, más educación

Menos presión, más educación

Hace 43 días que las clases en los colegios fiscales y privados del país fueron suspendidas por el Gobierno nacional para evitar la propagación del coronavirus.  Algunas unidades educativas particulares optaron por utilizar plataformas  digitales para continuar con  el proceso de enseñanza - aprendizaje, pero de forma virtual. Sin embargo, los estatales no tienen las mismas posibilidades. 

El retorno a las aulas aún no tiene fecha, pero el ministro de Educación, Víctor Hugo Cárdenas, ya anunció que el regreso a clases  será paulatino y que en el proceso de enseñanza se continuará usando plataformas digitales, porque se quiere minimizar la presencia de los estudiantes en los colegios y, de esa forma, prevenir un posible contagio de coronavirus.

Algunas unidades educativas privadas comenzaron a presionar a los padres de familia para que paguen las pensiones, esa situación ocasionó que  la Junta Nacional de Padres de Familia los acuse de lucrar con la pandemia. Piden al Ministerio de Educación dejar de lado posiciones “políticas” y precautelar la salud de los estudiantes. Advierten con recurrir al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) por el incumplimiento de los 200 días  y la legalidad o no de las clases virtuales que pasan algunos alumnos. Por su parte, la Asociación Nacional de Colegios Privados de Bolivia (Andecop)  aseguró que pasan clases virtuales y que deben pagarse las pensiones,  salvo  en casos de “dificultades muy extremas”. 

Este panorama  muestras un nuevo frente de “batalla” entre padres de familia y dueños de colegios privados. Ante esa situación, las  autoridades de Gobierno deben asumir una posición clara, velando por los intereses de ambos grupos.

Es claro que las clases virtuales que pasan algunos estudiantes, de ninguna manera se pueden comparar con las presenciales, sí están ayudando en el proceso de aprendizaje, pero, no es suficiente.

El calendario escolar señala claramente que se deben pasar clases 200 días hábiles, y es lo que piden los padres de familia que pagan mensualmente por la educación de sus hijos.

En algunos países vecinos, los gobiernos están tomando cartas en el asunto y vienen definiendo algunas acciones. En Perú, por ejemplo, el presidente Martín Vizcarra ha pedido a los dueños de colegios que flexibilicen el pago de las pensiones. Asimismo, autorizó el cambio de los estudiantes de unidades educativas privadas a fiscales. En Colombia, también están analizando la posibilidad de rebajar las pensiones, ya que los estudiantes volverán a clases a fines de mayo. Argentina estudia algunas opciones para flexibilizar los pagos.

Es necesario que el Gobierno asuma una posición en el tema y defina los mecanismos para pagar las pensiones.