Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 25 de enero de 2022
  • Actualizado 09:35

Medidas urgentes para frenar la pandemia

Medidas urgentes para frenar la pandemia

La Alcaldía de Cochabamba determinó ayer restringir el horario de circulación hasta medianoche (antes era hasta las 2 de la madrugada), mientras que el municipio de Quillacollo anunció que cobrará una multa de 100 bolivianos a las personas que no lleven barbijo en espacios públicos. En Santa Cruz se analiza la implementación de un confinamiento.

Algunas de estas medidas se empezaron a aplicar de manera inmediata en algunos municipios ante el incremento exponencial de casos en el país, con 10.263 positivos en una sola jornada y el deceso de 38 personas.

El Gobierno, por su parte, expresó su desacuerdo con una cuarentena rígida, pero sugirió reducir los horarios de circulación y el aforo en los espacios públicos.

El número elevado de casos positivos en el país, con cifras récord que se rompen casi cada día, es una alerta para que las autoridades de los diferentes niveles de gobierno asuman medidas urgentes para frenar la expansión del coronavirus, que, como ratifican las cifras, está avanzando a pasos acelerados.

A las restricciones que se puedan asumir inmediatamente, es también urgente insistir en la vacunación masiva hasta que el último “vacunable” tenga las dosis correspondientes, y en caso de enfermar no llegue a terapia intensiva.

Para el éxito de la vacunación se deberá insistir, mediante campañas, las bondades de estar inmunizado, además de la habilitación del recinto ferial de Alalay, por sus dimensiones, como un centro de referencia para la vacunación, con el personal suficiente para atender a todas las personas que acudan.

Asimismo, las personas que deben recibir la primera o segunda dosis no deben confiarse por el compás de espera que dio el gobierno hasta el 26 de enero en la obligación de presentar el carnet de vacunación y tienen que acudir a los puntos establecidos para ser inmunizados, porque, reiteramos, es la mejor manera de protegerse contra los efectos más perniciosos del coronavirus.

Reducir el aforo en locales públicos y el transporte (o al menos cumplir lo establecido) es también otra medida que permitirá reducir el riesgo de contagios, porque aún se observa vehículos con pasajeros hasta el límite de su capacidad e incluso de pie, muchos sin barbijo ni las medidas de bioseguridad elementales.

Cualquier medida que se vaya a implementar, si no se cumple como se debe, no funcionará y los contagios del virus se seguirán contando por miles, lo que, en algún momento, más temprano que tarde, provocará el colapso del sistema de salud boliviano, una situación que nadie quiere vivir de nuevo, tal como sucedió en las primeras olas cuando no había espacio ni para un alfiler en las unidades de terapia intensiva tanto públicas como privadas.

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