Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 23 de junio de 2021
  • Actualizado 20:42

Medidas de restricción a la carta

Medidas de restricción a la carta

Personas afectadas por el coronavirus, algunas con dificultad para respirar o mantenerse de pie, llegan hasta las puertas de los denominados hospitales centinela, pero no logran un espacio para internarse. Lo único que les queda es dar media vuelta y regresar a sus hogares para seguir su tratamiento ahí.

Estas historias desgarradoras, que se conocen cada día sobre personas enfermas con COVID, son solo una muestra de la situación sanitaria crítica en la que se encuentra Cochabamba, sin oxígeno, sin espacios en terapia intensiva y con escasez de medicamentos esenciales para tratar esta enfermedad.

Sin embargo, las medidas que se decretaron en la última reunión del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), el pasado jueves, no están acordes con la situación que se vive en Cochabamba.

Da la impresión de que las medidas de restricción se asumen de acuerdo con el pedido e interés de cada sector, “a la carta”, y no se toma en cuenta el bien común de la mayoría que clama por una solución que ayude a frenar los cientos de casos nuevos de coronavirus.

En las últimas reuniones del COED, el sector del transporte amenazó con iniciar medidas de presión, entre ellas el desacato, en caso de que se aprobara una cuarentena rígida por una semana o más. Argumentan que su malograda situación económica se verá más afectada.

En la última reunión del COED lograron imponer, de cierta forma, su posición, debido a que esta instancia retrocedió y optó por solamente extender la cuarentena rígida a los domingos y feriados, y solo por siete días.

Asimismo, otro sector que se opone tenazmente a una cuarentena rígida, e incluso a la restricción de horarios por la noche, es el de las discotecas y locales nocturnos. El justificativo es nuevamente el factor económico.

Los dueños de estos negocios exigen que se les permita trabajar sin restricciones en los horarios, con el compromiso de cumplir las medidas de bioseguridad. Sin embargo, en los hechos, no cuidan las restricciones y atienden en sus locales con casi el 100 por ciento de su capacidad.

Algo diferente ocurre en La Paz, ciudad en la que, sin estar en la situación crítica de Cochabamba o Santa Cruz, se determinó prohibir por una semana los acontecimientos sociales, fiestas patronales, además del expendio y consumo de bebidas alcohólicas en bares, discotecas, billares y karaokes, entre otros.

Las actividades sociales son las que reúnen a grupos numerosos de personas en espacios cerrados y reducidos, lo que eleva el riesgo de contagio con el mortal virus.

Es cierto que las autoridades deben cuidar el factor económico, pero antes de pensar en algún interés de grupo, tendrán que velar por el bienestar de la mayoría.

No se pueden aprobar medidas de restricción a pedido de un determinado sector o sectores. Es hora de asumir decisiones que más convengan a la mayoría, aún estamos a tiempos de evitar una catástrofe sanitaria.

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