Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de octubre de 2020
  • Actualizado 03:40

Más propuestas, menos guerra sucia

Más propuestas, menos guerra sucia

A un poco más de un mes de la realización de los comicios generales, y ahora que iniciaron las campañas políticas, los electores precisan conocer qué es lo que verdaderamente les ofrecen los candidatos que buscan llegar a gobernar el país en los próximos cinco años.

Hasta ahora, y de a poco, solo algunos candidatos han hecho conocer sus propuestas para lograr el voto de los electores. Este es el momento de que intensifiquen su campaña, pero no lanzando dardos ni desprestigiando a sus oponentes como lo han venido haciendo, sino planteando soluciones concretas a las varias crisis que aquejan a los bolivianos.

El país necesita de propuestas claras y concretas para encarar, por ejemplo, la crisis sanitaria, misma que requiere de acciones a corto plazo para hacer frente al coronavirus y otros males que aquejan a la ciudadanía.

Lo mismo debe suceder con la economía, que ha sido fuertemente golpeada por la pandemia y ha dejado a miles de bolivianos sin empleo y sin dinero en los bolsillos. Expertos aseguran que es una de la peores crisis económicas que afronta el país y advierten que si no se hace algo y urgente, puede ahondarse aún más y desencadenar en algo incontrolable.

Suponemos que los candidatos están conscientes de todo aquello, pero también de la crisis política que puede profundizarse si el país sigue polarizado y fragmentado.

Los postulantes a la presidencia están ante el desafío de lograr la mayor cantidad de votos para no solo llegar al Palacio Quemado, sino lograr la gobernabilidad que necesitan para encarar los múltiples problemas que aquejan al país.

Si los resultados de las recientes encuestas difundidas por Ciesmori se repiten el próximo 18 de octubre, la situación de quien sea gobierno será complicada, porque no tendrá mayoría en el Legislativo y su gobernabilidad estará en riesgo.

Hay quienes dicen que todo puede suceder a días de las elecciones, esperemos que lo que ocurra sea algo favorable para encarar los múltiples problemas. Si los políticos mantienen sus posiciones radicales y ambiciones, el camino para la solución a las crisis estará lejano.

Está claro que ninguna contienda electoral es una tasa de leche, pero es momento de  que los políticos ofrezcan al electorado lo que realmente pretenden hacer, no es tiempo de seguir ilusionándolo.  Asimismo, es preciso que trabajen arduamente para lograr el mayor respaldo, que permita tener legitimidad y garantía para que en los próximos cinco años cumplan lo que prometieron.