Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 16 de enero de 2021
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MAS, entre descontento y silletazos

MAS, entre descontento y silletazos

La elección de los candidatos para los comicios subnacionales muestran ciertas fisuras al interior del Movimiento Al Socialismo (MAS), que corren el riesgo de profundizarse si los dirigentes políticos no asumen acciones para la búsqueda de consenso y unificación.

Las primeras manifestaciones de descontento entre los militantes y dirigentes salieron a luz cuando tuvieron que elegir a los hombres y mujeres para las listas al Senado y Diputados en las elecciones generales que se realizaron el 18 de octubre.

Ahora, las expresiones de rechazo a ciertos nombres o a la forma en que se designa a los postulantes para los comicios subnacionales de marzo próximo, son más violentas.

El MAS, de forma orgánica, decidió que el expresidente Evo Morales se encargue de recorrer el país, para que con ayuda de las organizaciones sociales y dirigentes se designen a los candidatos.

La manifestación más violenta que refleja el malestar al interior  del partido azul se dio el lunes, cuando en una reunión en la localidad de Lauca Ñ, Trópico de Cochabamba, lugar considerado el bastión de Evo y el masismo, se desató una protesta, al punto que un dirigente campesino de Santa Cruz lanzó una silla que impactó en el cuerpo del expresidente.

Pero ese no fue el único incidente. La semana pasada, se registraron similares hechos al de Lauca Ñ, en Betanzos (Potosí) y Colcapirhua (Cochabamba).

Llama la atención que el exmandatario denuncie de que “la derecha golpista trata de destruir la unidad del MAS-IPSP, enviando infiltrados para generar violencia en nuestros ampliados, que tienen como objetivo la elección democrática y pública de nuestros candidatos para los comicios subnacionales". Estas afirmaciones, muestran, de alguna manera, que Morales no está realizando una lectura real y concreta de lo que está pasando al interior de su partido, donde sí hay descontento, pero a la vez ambiciones de varios sectores para tomar el poder.

Tampoco es una novedad el hecho de que dentro del MAS hay dirigentes y militantes que son verdaderos “soldados” del proceso de cambio y que le dan el respaldo total e incondicional al expresidente, pero también hay otros que exigen un cambio dentro del partido en función de gobierno.

Tampoco se puede dejar de lado a los masistas que lo único que buscan es beneficiarse de la coyuntura política y del hecho de que volvieron al Palacio Quemado.

Los últimos hechos suscitados en diferentes lugares del país, debería servirle al MAS para hacer un análisis profundo y real sobre el pasado, presente y futuro, para evitar mayores fisuras que, como en cualquier partido, podrían darse.

Las demandas y pedidos de algunos militantes y dirigentes deberían ser escuchados y demostrar que es un partido que respeta y práctica la democracia en toda su expresión.

Análisis

El MAS debería hacer una evaluación real y concreta de lo que está pasando con su militancia y su dirigencia para subsanar lo que consideren que está mal.