Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 16 de abril de 2021
  • Actualizado 22:56

Legalización del aborto

Legalización del aborto

Con la aprobación del Senado argentino de legalizar el aborto hasta las 14 semanas de gestación sin importar la causal del embarazo, Argentina se convierte en el segundo país de Sudamérica en avalar esta normativa. El primero que aprobó ese procedimiento fue Uruguay en octubre de 2012, pero solo lo permite hasta las 12 semanas.

Tras varios años de espera, las mujeres argentinas podrán abortar voluntariamente, de forma segura, legal y gratuita, además, recibirán apoyo de un equipo multidisciplinario para superar los efectos de ese procedimiento.

La nueva normativa establece que las menores de 13 años podrán abortar con la asistencia de al menos uno de sus padres o tutores, mientras que las que tengan entre 13 y 16 años solo necesitarán autorización si el procedimiento compromete su salud, y las mayores de 16 años podrán decidir por sí solas.

 La noticia generó beneplácito y fue festejada por miles de personas e instituciones no solo en Argentina, sino también en los países vecinos que siguieron de cerca ese tema, pero también provocó reacciones adversas de organizaciones provida y de la Iglesia católica.

En Bolivia, las repercusiones no se hicieron esperar. Muchas personas usaron las redes sociales para manifestar su respaldo a la decisión de Argentina y otras no dudaron en cuestionar.

Lo cierto es que el debate sobre la despenalización del aborto fue abierto nuevamente en el país, pero, por ahora, solo a nivel de ciudadanos y organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos de las mujeres.

Es bueno mencionar que un Estudio Nacional de Mortalidad Materna señala que los abortos clandestinos se han convertido en la tercera causa de mortalidad materna en el país, después hemorragias graves e infecciones. Se estima que unas 115 mujeres llegan a los hospitales con complicaciones por abortos inseguros.

El aborto clandestino es una realidad en Bolivia. Basta caminar por algunas calles, principalmente de los alrededores de los mercados, para comprobar que hay consultorios que ofertan ese tipo de servicios. Este medio de comunicación reveló esa cruda realidad en varias ocasiones; las autoridades de Salud los clausuraron, pero a los pocos días volvieron a abrir.

Como la mayoría de países del mundo, Bolivia permite la interrupción del embarazo por dos causas: cuando la gestación es producto de una violación y cuando la vida de la madre está en riesgo.

El tema es polémico, por lo que debe ser tratado con responsabilidad, lejos de apasionamientos y radicalismo que  existe en algunos sectores.  De ninguna manera la legalización debe ser politizado o satanizado; el debate está abierto.

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