Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 05 de marzo de 2021
  • Actualizado 15:25

Justicia y reformas en pausa

Justicia y reformas en pausa

La justicia en el país es un tema que genera malestar a diario a la mayoría de los bolivianos y es una tarea pendiente que debe solucionar el gobierno. Han pasado dos meses desde que el ministro de Justicia, Iván Lima, dio a conocer la conformación de una “Comisión de Notables” que se encargaría de proponer los cambios que llevarían a una profunda transformación judicial, pero aún no hay avances.

El grupo de expertos estaba a la cabeza del expresidente de Bolivia y expresidente de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez Veltzé. Ahora, se conoce que todo quedó casi en nada, ya que los “notables” solo se reunieron una vez, el 3 de diciembre del año pasado, y con el paso del tiempo esa interesante propuesta se fue estancando.

Es lamentable que eso suceda, sobre todo, porque cada vez se ve que la justicia se sumerge en un pozo oscuro y profundo, y las más perjudicadas son las personas que por alguna razón tienen que caer en manos de los administradores de justicia que, lamentablemente, en algunos casos se han vuelto “mercaderes” y se venden al mejor postor.

Este problema se arrastra desde hace varios años. Es más, el expresidente Evo Morales no logró sanear la justicia en sus casi 14 años de gestión gubernamental, pese a los cambios que impuso, entre ellos, la elección directa de las máximas autoridades del Poder Judicial para evitar el cuoteo político en las designaciones; sin embargo, los tentáculos de la corrupción también llegaron a esa modalidad de designación.

El ministro Lima asumió la tarea de cambiar el sistema de justicia, es por eso que delegó esa responsabilidad a un grupo de juristas “notables” que gozan de credibilidad en el país.

Si la Comisión de Notables no dio el resultado esperado, se deben hacer otros esfuerzos para concretar los cambios en la justicia.

Las modificaciones que se tienen que hacer obviamente pasan por un cambio a la Constitución Política del Estado, es por eso que, incluso, se habló de someter a un referendo las propuestas y aprovechar las elecciones subnacionales del próximo 7 de marzo para ahorrar costos al Estado y dar luz verde para la reestructuración judicial. Todo quedó en planes.

Sabemos que la corrupción y el prebendalismo es lo que impera al momento de impartir “justicia”. Basta darse una vueltita por algunas oficinas para comprobar el dolor y la impotencia de algunos litigantes que peregrinan en busca de justicia.

Las autoridades gubernamentales tienen que hacer todos los esfuerzos para transformar la justicia en el país en el corto plazo. El acceso a la justicia y la aplicación de las leyes debe ser igual para todos, tal como señala la Constitución Política del Estado. Se necesita un poder Judicial fuerte, independiente, eficaz y accesible.

Prioridad

Reformar la justicia debe ser una prioridad para las autoridades gubernamentales. Deben aunar esfuerzos con la sociedad para concretar los cambios.