Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 02 de marzo de 2021
  • Actualizado 09:53

Inundaciones, un problema que persiste

Inundaciones, un problema que persiste

Las últimas lluvias que cayeron en Cochabamba, sin ser aún abundantes, ya causaron más de una dificultad en diferentes barrios de la ciudad, especialmente en los que no cuentan con un adecuado sistema de desagüe pluvial.

Como sucede todos los años, de forma recurrente, es suficiente una lluvia de media hora para que las calles se conviertan en ríos y el agua ingrese con fuerza en las viviendas, causando zozobra en las familias damnificadas.

Las calles y avenidas del Casco Viejo de la ciudad colapsan rápidamente con una lluvia de mediana intensidad, eso debido a que los desagües pluviales son antiguos, con reducida capacidad para recibir toda el agua que se acumula y, lo peor, las bocatormentas se taponean con la basura que arrojan personas inescrupulosas.

Para solucionar esta deficiencia de larga data, se deberá construir un sistema de desagüe de gran capacidad, con una proyección de al menos 20 años. Esta tarea tiene que ir acompañada de una permanente educación urbana para que los vecinos no arrojen la basura en las calles.

El problema de las inundaciones es aún más dramático en algunos barrios alejados del centro de la ciudad, donde no solo suceden anegamientos, sino también deslizamientos que provocan pérdidas materiales y, en algunos casos, de vidas humanas.

La Alcaldía de Cochabamba ha identificado cuatro zonas vulnerables a las lluvias: la final avenida Panamericana, la Organización Territorial de Base (OTB) Lacma Cerro Blanco, Alto Cochabamba y Primero de Mayo. 

Sin embargo, las malas experiencias nos han enseñado que los sitios vulnerables a las inundaciones son muchos más y las personas más afectadas son quienes tienen menos recursos económicos.

Y como es inevitable, por lo menos por ahora, la Alcaldía anunció que puede disponer de hasta 1.000 funcionarios durante las 24 horas del día para atender las emergencias y pedidos de auxilio de los vecinos afectados por las lluvias.

Sin embargo, el auxilio que pueda brindar el municipio es solo un paliativo de emergencia. La tarea que debe ser encarada, de una vez por todas por el municipio, es la construcción de un sistema de desagüe moderno, que vaya acompañado de la implementación de una red de alcantarillado.

Si no asumimos esta tarea en el mediano plazo, cualquier otra acción que se realice será solo como colocar un paño de agua fría a un problema que se arrastra desde hace décadas. 

Esta tarea deberá estar, además, acompañada de un programa serio de mantenimiento de las torrenteras y, reiteramos, del concurso de la población, que ya no bote más basura a las calles, lechos de ríos, lagunas o en otros espacios públicos.

Si no tomamos al toro por las astas, no solo nos inundaremos con el agua, sino también con la basura.

Daños

Las inundaciones en algunos barrios alejados del centro de la ciudad causan deslizamientos que provocan pérdidas materiales y, en algunos casos, vidas humanas.