Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 21:10

Los inquilinos también cuentan

Los inquilinos también cuentan

La cuarentena total que vive el país a raíz de la pandemia del coronavirus, afecta a todos los sectores sin excepción. Si bien el Gobierno transitorio aprobó varios beneficios para paliar los efectos, sobre todo, económicos, estos no están llegando al universo de los bolivianos.

En los últimos días, representantes de los inquilinos pidieron a la presidenta Jeanine Áñez que les otorgue también algún beneficio especial. Es así que el presidente de la Organización de Inquilinos de Cochabamba, Aniceto Hinojosa, planteó la condonación del pago por la vivienda que habitan, ya que un gran porcentaje de sus afiliados vive de la venta que realizan diariamente.   

La Encuesta de Hogares 2016-2018, realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), señala que el departamento de Cochabamba es el tercero del país con el mayor índice de familias que alquilan un espacio. Un 16.2% de hogares  responden a esta categoría, después de Santa Cruz, con un 21.5% y de Tarija, con un 18.9%.

El estudio del INE, en Cochabamba consideró a 598.174 consultados, de los cuales el 67.3% cuenta con vivienda propia y el 4.1% vive en condiciones de anticrético.

El Gobierno transitorio aprobó dos bonos, uno de 500 bolivianos por cada hijo  en kinder y primaria en colegios públicos, y el otro de 400 bolivianos, destinado a los adultos mayores que no reciben una renta por jubilación, mujeres embarazadas y personas con discapacidad severa. También hay apoyo para pagar los servicios de agua, luz, gas y los préstamos en entidades financieras.

El pedido de los inquilinos aún no fue atendido ni positiva ni negativamente por las autoridades gubernamentales. Sin embargo, es bueno mencionar que en otros países de Sudamérica y el mundo ya reciben ayuda. En Bolivia también debería hacerse.

En Argentina, por ejemplo, el presidente Alberto Fernández aprobó un decreto  que establece la suspensión de los desalojos por falta de pago y el congelamiento de los precios de los alquileres al valor de marzo. Además, "la deuda por diferencia de precio entre lo que se debía pagar y lo que efectivamente se pague por el congelamiento, se abonará en tres cuotas mensuales sin intereses a pagar desde octubre.

En Colombia, durante el periodo de declaratoria de emergencia y durante los próximos dos meses, se prohíbe el desalojo de las familias por falta de pago. También quedan congelados los precios de los alquileres.

En ambos países no se condonan las deudas por alquileres, pero obligan a los dueños de las viviendas e inquilinos a negociar y ponerse de acuerdo en los plazos y la forma en que cumplirán con esa obligación.

Es bueno mencionar que en octubre de 2019, cuando se desató una protesta nacional tras las elecciones generales fraudulentas, los propietarios e inquilinos también tuvieron que negociar los pagos, por lo que ya existe experiencia en ese tema.

Asimismo, está el proyecto de ley planteado por el diputado  MAS Víctor Borda, propuesta que debe ser analizada cuando antes y afinada por todos los parlamentarios.

La idea es que ni los propietarios que rentas viviendas y ni los que las alquilan se vean afectados, más al contrario se aprueben propuestas que beneficien a ambas partes.