Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 06 de diciembre de 2021
  • Actualizado 11:45

Incendios recurrentes y criminales

Incendios recurrentes y criminales

Esta semana fue particularmente atroz para el medioambiente y los grupos de voluntarios que siguen lidiando con el creciente número de incendios que manos criminales inician, especialmente en el Parque Nacional Tunari y otras reservas naturales del departamento.

Solo el sábado pasado, los grupos de rescate, con sus brigadas de bomberos voluntarios, acudieron a sofocar al menos cinco focos de calor en el Parque Nacional Tunari.

El domingo, las patrullas se tuvieron que desplazar, nuevamente, a esta reserva natural tras alertarse mediante la plataforma Tunari sin Fuego de nuevos focos de calor.

Durante la semana se registraron al menos una docena de incendios, entre grandes y medianos, que consumieron vegetación, árboles, contaminaron el medioambiente y pusieron en riesgo la vida de los voluntarios que, contra viento y marea, acuden presurosos a combatir el fuego.

La gente inescrupulosa que inicia los incendios no recibe su castigo y queda en la impunidad por la tardía reacción de las entidades que deben vigilar el Parque Nacional Tunari y actuar para castigar a quienes siguen atentando contra el medioambiente y la vida de la gente que vive en la región metropolitana de Cochabamba.

Los voluntarios, aun sin las condiciones mínimas de equipamiento, vehículos o refrigerios necesarios para aguantar las jornadas largas de trabajo, siguen asistiendo sin quebrarse para proteger la naturaleza y la vida de las personas, aun a costa de sus vidas, como, penosamente, ya ocurrió en más de una oportunidad.

Desde hace varios años se viene pregonando que se sancionará a quienes provocan los incendios, pero en los hechos no se ha logrado llevar a los estrados de la justicia a los culpables de atentar contra la vida. Por eso, es hora de aplicar la ley con más rigurosidad para que los culpables paguen por sus acciones delictivas.

Es hora de implementar controles más exhaustivos para dar con los criminales que provocan los incendios, porque si no se lo hace seguirán actuando impunemente, en muchos casos con la clara intención de apoderarse de terrenos para construir viviendas.

No se puede permitir que se siga destruyendo las pocas reservas naturales que aún quedan en el departamento. Hasta la fecha se ha perdido gran parte de la cobertura vegetal, lo que implica un medioambiente sin humedad y la disminución de las reservas acuíferas.

Si seguimos en esa equivocada dirección, en unos años más la situación podría ser irreversible, por eso todos tienen la obligación de ayudar, evitando prender fuego en las reservas naturales o alertando si observan a personas que inician los incendios.

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