Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 16 de enero de 2021
  • Actualizado 02:33

Ichilo - Mamoré, otra alternativa de salida al mar

Ichilo - Mamoré, otra alternativa de salida al mar

La falta de acceso al mar definitivamente es una desventaja para Bolivia. Más del 90% de las importaciones y exportaciones dependen aún de los puertos de Chile; sin embargo, el gobierno del presidente Luis Arce tiene proyectado cambiar esa situación e impulsar nuevas alternativas. Si antes fue el puerto de Ilo (Perú), ahora es la hidrovía Ichilo – Mamoré.

La decisión fue tomada y es una prioridad que se consolide el proyecto en el menor tiempo posible, ya que permitirá a Bolivia acceder al océano Atlántico a través de los puertos de Porto Velho en Brasil.

Los beneficios para las importaciones y exportaciones serán muy importantes no solo porque acortará distancias para que la mercadería boliviana llegué a Europa y el este de Estados Unidos en menor tiempo, sino también abaratará los costos. Trasladar mercadería por vía pluvial cuesta 10 veces menos que si se realiza por tierra. Otro de los beneficios es que permitirá fomentar el turismo interno y externo.

A días de finalizar 2020, autoridades del gobierno, a la cabeza del ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, se reunieron con empresarios de Cochabamba, Beni y Pando para analizar el tema de la hidrovía.

El Ministro señaló que hay avances importantes; la Unidad Técnica de Hidrovías (UTH) ya tiene un equipo profesional que se encargará de preparar la licitación para conocer los costos de los estudios que se necesita realizar.

El último estudio que se realizó a la hidrovía data de 2005, por lo que se necesita actualizar los datos y los costos del proyecto. En ese tiempo se conoció que las obras demandarían alrededor de 70 millones de dólares.

El presidente de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba (FEPC), Javier Bellott, dice que la hidrovía se usa desde hace más de 200 años para el intercambio comercial entre Beni y Cochabamba, pero en los últimos ocho años se dejó porque no se hizo el mantenimiento adecuado, lo que la inviabiliza al menos cuatro meses al año, debido a que baja el nivel de agua.

Acceder al Atlántico será vital para las exportaciones perecederas, porque el tiempo en que llegarán a los mercados internacionales será menor y se abaratarán costos. Asimismo, la infraestructura que tiene Porto Velho es gigante, cuenta con 40 muelles y barcos especializados en transporte de diferentes tipos de carga.

Sin lugar duda, poner en operaciones la hidrovía tendrá un efecto multiplicador y permitirá dinamizar la economía del país, por lo que el impulso que se pretende dar entre el gobierno y los empresarios es destacable.

También es bueno saber que consolidar ese ambicioso proyecto no será cosa de unos meses. Bellott considera que demandará un tiempo que oscila entre 3 a 4 años y se necesitará una inversión de al menos 300 millones de dólares.

El presidente de Asociación de Ingenieros Eméritos de Cochabamba, Gonzalo Maldonado, ve con buenos ojos la decisión del gobierno de impulsar ese proyecto. Pero, advierte que será importante que se garantice el financiamiento para que sea concluido y, principalmente, para que sea sostenible en el tiempo, porque una de las mayores exigencias será mantener la navegabilidad.

El proyecto será vital para el desarrollo y la economía del país. Esperemos que tenga un manejo técnico y no político. Bolivia necesita obras de esa magnitud para proyectarse al futuro y para dejar de depender de los puertos chilenos.

 

Consolidación 

La hidrovía Ichilo – Mamoré debe ser un proyecto que el gobierno de Arce consolide al 100% y en el menor tiempo posible.