Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 20:59

"Héroes" sin indumentaria de bioseguridad

"Héroes" sin indumentaria de bioseguridad

El 8 de abril murió una enfermera en Montero con el coronavirus. Estaba embarazada y la pérdida fue doble. Exactamente ocho días después, es decir el 16 del mismo mes, falleció una auxiliar de enfermería que dejó tres hijos en la orfandad. Ambos casos sucedieron en Santa Cruz, departamento que lidera las listas de infectados por la mortal enfermedad en el país.

El 17 de abril, se conoció que en Oruro un médico, un odontólogo, dos auxiliares de enfermería y en chofer de una ambulancia que tuvieron contacto con un paciente con COVID – 19, dieron positivo y se encuentran aislados.

Estos casos de personal que trabaja en el sistema de salud que han muerto o están infectados con el virus, motivó a ese gremio a declararse en estado de emergencia, como sucedió la semana pasada en el hospital Viedma de Cochabamba, o a tomar acciones de hecho como lo están haciendo médicos y enfermeras en Santa Cruz, quienes decidieron paralizar actividades dos horas, de 12:00 a 14:00, como medida de protesta para demandar a las autoridades nacionales, departamentales y municipales que les doten de equipos e indumentaria que les permita atender a los pacientes de coronavirus sin correr ningún tipo de riesgo, o al menos que disminuya la posibilidad de contagio con personas portadoras del mortal virus.

El 15 de abril, tras la muerte de la enfermera y la protesta del personal de salud, el Gobierno transitorio de la presidenta Jeanine Áñez aprobó el Decreto Supremo Nro. 4217 que autoriza la compra de un seguro de vida por una póliza de 100 mil bolivianos para todo el personal de salud, del sector estatal, incluyendo a choferes de ambulancias, que mueran o queden discapacitados como resultado de atender a pacientes con el COVID – 19.

La medida fue bien recibida, pero, los profesionales en salud alertaron que no era suficiente, ya que lo más importante es trabajar en la prevención y eso es dotarles de todo lo necesario para que su salud y la de sus familiares no corran ningún riesgo, ya que si algún médico o enfermera se contagia, llevará el coronavirus a su casa.

El panorama se torna cada vez más complejo, al punto que entre 30 y 40 profesionales de El Alto, han solicitado hacer el trámite para renunciar a sus fuentes de trabajo porque no tienen medios de bioseguridad en los centros de salud.

El ejecutivo del Sindicato de Ramas Médicas (Sirmes) de esa ciudad, Daniel Casas, señaló que han tratado de persuadir a los trabajadores en salud para que no abandonen su trabajo en estos momentos críticos, pero, la respuesta es que prefieren quedarse sin trabajo antes de arriesgar sus vidas.

No se conoce con precisión cuántos casos de personal médico contagiados hay en el país, es una información que aún no han revelado las autoridades del Ministerio de Salud. En países vecinos, donde los casos positivos superan varios miles, se han reportado decenas de infectados. En Colombia, por ejemplo, más de 169 profesionales dieron positivo al virus, mientras que en Argentina, 431, solo hasta fines de marzo.

En Italia, uno de los países con más muertos, más de 4.800 profesionales sanitarios contrajeron el COVID -19 y 33 perdieron la vida. En España, se infectaron 9.444.

Las cifras son más que elocuentes, es por eso que la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, el 7 de abril, hizo un llamado a los países a aplicar medidas para proteger a los trabajadores de la salud y aseguren que tengan acceso a los equipos de protección y suministros que necesitan para atender a los pacientes afectados por esta enfermedad.

En Bolivia, las autoridades no se han manifestado sobre el tema, pese a que los gremios de los profesionales en salud han pedido en reiteradas oportunidades reuniones para tratar ese delicado tema.

Se sabe que en estos momentos es un poco complicado conseguir pruebas, insumos, equipamiento y todo lo necesario para enfrentar la arremetida del coronavirus, sin embargo, urge que las autoridades de Gobierno extremen esfuerzos y doten de lo necesario para que el personal que trabaja en el sistema de salud se sienta seguro al atender a los pacientes contagiados por el virus. En estos momentos, eso es una prioridad. Los médicos y enfermeras no quieren aplausos o halagos de las autoridades, requieren indumentaria y todos los equipos para salvar vidas y para proteger sus vidas.