Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 19 de septiembre de 2021
  • Actualizado 15:24

El futuro del tren metropolitano

El futuro del tren metropolitano

El 14 de septiembre, si todo se cumple de acuerdo con el último cronograma que hizo conocer el Gobierno, se iniciarán las pruebas en las líneas roja y verde del tren metropolitano, un proyecto que apunta a reactivar la economía y el turismo interno en el departamento, además de solucionar el acuciante problema del servicio de transporte público.

Tras haberse firmado el contrato para la construcción del tren metropolitano con la empresa JOCA, en septiembre de 2015, en los casi seis años que transcurrieron desde esa fecha hubo contratiempos que retrasaron la ejecución de la obra, a tal punto que empezaron a surgir cuestionamientos en sentido de si es realmente necesaria para Cochabamba, si se podrá financiar en el tiempo sin subvención o si será la solución al servicio de transporte público.

Oposición de vecinos en determinados sectores de la ruta, incumplimiento en el cronograma de trabajo y resistencia a este proyecto por parte de transportistas son algunos problemas que surgieron en los últimos años, situación que se vio agravada por las cuarentenas fijadas a causa de la pandemia.

La empresa URBAS, a la que JOCA le vendió el 100% de sus acciones, tendrá que apurar las obras si quiere cumplir con el plazo fijado por el Gobierno, caso contrario, otro retraso más sería poner en duda la continuidad de este proyecto que se anunció con mucho bombo y platillos hace casi ya seis años.

Otro aspecto puntual que preocupa a sectores de la población es si el tren metropolitano será sostenible económicamente en el tiempo y si se ha elaborado previamente un estudio de factibilidad para conocer cuánta gente usará este servicio de transporte y si todas las líneas que se construyen tendrán la misma demanda de pasajeros.

Este aspecto es de suma importancia, porque se debe tomar en cuenta que el tren metropolitano no puede ser subvencionado por el Estado, sino que debe financiar sus operaciones con la venta de boletos al público y, en el menor tiempo posible, generar ganancias.

Con este medio de transporte no puede pasar lo que sucede con algunas empresas que actualmente son subvencionadas por el Estado, porque son deficitarias, que cerraron o que nunca operaron por los altos costos que implica su puesta en marcha, sin márgenes de ganancias y pérdidas previsibles.

En las últimas horas, en la ciudad de La Paz, el gerente de Mi Teleférico, Sergio Choque, anunció que esta empresa estatal registra un déficit de 46 millones de bolivianos, por lo que pidió ayuda del Gobierno.n El presupuesto para la ejecución del tren metropolitano es de más de 500 millones de dólares, una cifra significativa para ser invertida en un proyecto deficitario. Y si no genera ganancias en los primeros meses, por lo menos que no se convierta en una carga gravosa para el Estado que ya tiene muchas empresas fallidas que generan pérdidas económicas.

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