Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 05 de marzo de 2021
  • Actualizado 16:08

Feminicidios, la otra “epidemia”

Feminicidios, la otra “epidemia”

El feminicidio de Cleofe J.V., quien murió la mañana del martes tras recibir cuatro disparos de su exesposo,  ratifica que la violencia contra las mujeres es cada vez más extrema y, hasta ahora, no hay forma de pararla.

Las cifras son alarmantes. En los 26 primeros días de 2021 se reportaron 10 feminicidios; del total, tres fueron en Cochabamba.

No existe justificación alguna para los feminicidios. No se puede entender cómo es posible que un hombre le quite la vida a su esposa, pareja o excompañera de vida y madre de sus hijos, como sucedió en el último caso registrado en Cochabamba.

Sabemos que la solución de ese problema es estructural; no basta con aprobar leyes y endurecer las penas. Actualmente, los feminicidas reciben una condena de 30 años sin derecho a indulto.

En un feminicidio no solo se sufre la pérdida de la madre, sino que los hijos quedan en la orfandad, ya que el padre termina en una cárcel o se quita la vida. Esa situación deja en completa desventaja a esas personas que de la noche a la mañana se quedan a resguardo de algún familiar, si es que se quiere hacer cargo de ellos, o terminan en un albergue.

Cada muerte de una mujer representa una gran pérdida para la sociedad, porque rompe el vínculo madre–hijos, y también es un gran problema para los familiares que tienen que buscar justicia para el ser querido que falleció y en muchos casos tienen que tropezar con administradores de justicia y policías que no siempre interpretan de forma correcta la Ley 348 y pretenden tipificar a los feminicidios como asesinatos.

Frente a ese complejo panorama y las constantes denuncias de retardación de justicia, los parlamentarios que asumieron su cargo en noviembre del año pasado, han conformado una Comisión Mixta de Investigación que se encargará de ver las denuncias de retardación en la atención y resolución de estos casos. Fue constituida el 6 de enero y formaron la directiva, por lo que el trabajo en efectivo recién comenzará. 

Sin embargo, es importante que esos diputados y senadores del oficialismo y oposición hagan seguimiento, ya que es sabido que los familiares de las víctimas, en muchos de los casos, deben peregrinar en los estrados judiciales para lograr una sentencia contra los feminicidas, quienes acuden a una serie de chicanas para tratar de liberarse o recibir la menor condena posible.

El ministro de Justicia, Iván Lima, anunció que el Gobierno prevé hacer algunos ajustes a la Ley 348 para que se adecúe a la realidad del país. El pedido de modificar esa norma nació de organizaciones que trabajan con temáticas de la mujer y de género, y ya se trabaja en el tema con diferentes expertos y representantes de la sociedad civil.

Esos avances son importantes, pero requieren ser acelerados y otras acciones para frenar esta “epidemia”. No puede ser que solo cuando se reporta un feminicidio, las autoridades salgan a la palestra y prometan acciones; el trabajo debe ser sostenido y con mucha responsabilidad.  

Promesas incumplidas

No puede ser que solo cuando se reporta un feminicidio, las autoridades salgan a la palestra y prometan acciones