Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 26 de junio de 2022
  • Actualizado 06:43

Explotación sexual a menores

Explotación sexual a menores

Violaciones, asesinatos, maltrato a niñas y niños continúan registrándose en diferentes regiones del país, sin que las autoridades hallen medidas y soluciones estructurales que frenen estos atroces delitos.

A todos estos hechos nefastos, se suma la explotación sexual, principalmente de niñas que son presas de avezados delincuentes que lucran con el cuerpo de las menores.

Recientemente se conoció el caso de una niña de 12 años, que escapó a principios de abril de una red de trata y tráfico en La Paz y llegó hasta Cochabamba, después de haber estado cautiva durante un año.

Afortunadamente, en este caso se logró intervenir y dar con al menos cinco personas que presuntamente son parte de la red  de trata y tráfico y deben rendir cuentas a la justicia por este y otros delitos. Según la senadora Lucy Escóbar, aún falta dar con otros delincuentes que se dedican a capturar niñas y adolescentes para explotarlas sexualmente.

Es alarmante conocer que hay otros cuatro casos similares al de la menor de 12. Estos hechos se descubrieron después del operativo que se realizó la noche del pasado viernes en El Alto, ciudad donde aparentemente hay varios grupos de delincuentes que se dedican a esta ilícita actividad.

Es urgente que las autoridades pongan énfasis en este tema que se vuelve recurrente y ponen en riesgo a menores, sobre todo, del área rural, donde se conoce que los delincuentes operan con mayor frecuencia.

En diciembre del año pasado, el secretario de Desarrollo Humano Integral de la Gobernación de Cochabamba, Carlos Solá, informó que las redes captan sobre todo menores de 12 a 18 años de edad.

Explicó que sacan a niñas y adolescentes de las provincias "con engaños de ser trabajadoras del hogar; sin embargo, el fin es de explotación sexual”.

La mayoría de los casos de trata en el departamento de Cochabamba fueron identificados en el Trópico y la región metropolitana, en un trabajo coordinado con la Policía Boliviana y el Consejo Departamental de Trata y Tráfico de Personas.  

En esa oportunidad, el director general de Justicia y Derechos Fundamentales, Marco Antonio Gonzáles, dijo  que Bolivia dejó de ser un país de tránsito para convertirse en destino de trata y tráfico de personas. Subrayó que los tres departamentos con mayor incidencia de este delito son La Paz, Santa Cruz y Cochabamba.

Las autoridades de todo el país no pueden ni deben seguir mirando de palco lo que sucede. Más allá de las intervenciones esporádicas que realizan, su labor debe ser constante para acabar con esta lacra que daña la vida de niñas y adolescentes.

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