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  • Diario Digital | martes, 15 de junio de 2021
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Erradicar el trabajo infantil

Erradicar el trabajo infantil

El Código Niña, Niño y Adolescente (Ley 548) fija en 14 años la edad mínima para trabajar y, excepcionalmente, con autorización de las Defensorías, desde los 10 años, si se trata de una actividad laboral por cuenta propia, siempre y cuando la misma no ponga en riesgo la integridad física y psicológica de los menores.

Sin embargo, la realidad en el país nos muestra, sobreabundantemente, que miles de niños son sometidos a trabajos forzosos, sin una remuneración justa, con horarios nocturnos y, por ende, poniendo en riesgo su integridad física y psicológica, en detrimento, además, de sus estudios, porque la mayor parte de los pequeños trabajadores abandonan la escuela.

Desde hace varios años se ha venido denunciando, en forma recurrente, que hay niños, cientos o miles, trabajando en la zafra, en la minería y en otros sectores que menoscaban no solo la salud de los menores sino también su dignidad.

Para erradicar el trabajo infantil, hace poco más de una década se lanzó un programa que, si bien ha dado pasos importantes, sobre todo, en el rubro de la zafra, aún es insuficiente por la cantidad de niños que siguen siendo sometidos a extensas y duras jornadas laborales por salarios que, en muchos casos, no llega siquiera al mínimo nacional.

Ante la escasez de fuentes de empleo para los adultos, miles de niños se ven obligados (o son obligados) a salir a las calles para trabajar en el comercio informal o realizando actividades riesgosas como malabaristas, limpiadores de vehículos o cargadores en jornadas que se inician muy temprano en la mañana y que no tienen hora de cierre.

Para sacar a los niños de los trabajos insalubres, lo primero que se tendrá que hacer es asegurar un trabajo estable y con una remuneración digna para los padres que por el momento se encuentran desempleados, de modo que los niños tengan la posibilidad de acceder a alimentos diariamente, vestirse con lo necesario y estudiar.

La iniciativa de erradicar el trabajo forzoso busca que las empresas tengan la certificación del triple sello, es decir que son industrias que no incurren en trabajo infantil, trabajo forzoso o discriminación.

Algunas empresas, sobre todo informales, se abastecen de mano de obra infantil porque a los niños les pagan salarios míseros, sin ningún beneficio social, sin contratos ni aportes a las AFP y menos seguridad a corto plazo, es decir, seguro de salud.

Esta campaña, que se inició en Santa Cruz, hace unos once años, debería ser aplicada en todo el país, como una política de Estado, y tanto el Gobierno como las empresas privadas deberían invertir tiempo y recursos para erradicar, finalmente, el trabajo infantil que lo único que está haciendo es socavar el futuro del país, porque miles de niños están dejando de estudiar.

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