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  • Diario Digital | miércoles, 19 de junio de 2024
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El dólar y los combustibles

El dólar y los combustibles

Conductores de vehículos livianos y pesados forman, nuevamente, largas filas en los surtidores de Cochabamba en busca de aprovisionarse de diésel y gasolina; denuncian que hay dificultad para conseguir estos combustibles y exigen al Gobierno garantizar su distribución con el fin de evitar perjuicios económicos, especialmente al transporte que lleva carga.

Por su parte, el Gobierno reitera que entrega los cupos habituales de diésel y gasolina, e incluso un mayor volumen, por lo que la “aparente escasez” de combustibles se debe a la especulación y a la desinformación generada “a raíz de audios malintencionados”.

Si la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) entrega a los surtidores de Cochabamba un volumen mayor al habitual (1.4 millones de litros), la explicación es que hay personas o grupos que acopian ilegalmente diésel y gasolina para revender a precios mayores, por lo que muchos conductores no puedan acceder a estos combustibles o deben esperar en las filas por horas.

La ANH ha logrado detectar y, con ayuda de la Policía, detener a personas que cargaban cientos de litros de gasolina o diésel en un mismo día para revender a precios mayores, operativos que se deben fortalecer para desbaratar este negocio de la reventa que llena los bolsillos de algunos, pero que causa un gran perjuicio económico al Estado, porque se trata de combustibles que se compran con subvención.

En ese entendido, la ANH y YPFB, con el apoyo de la Policía, deben intensificar los operativos de control y seguimiento para detectar y detener a quienes se dedican al acopio ilegal de combustibles y su posterior venta a precios que, en algunos casos, duplican al oficial.

La justicia debe castigar con todo el rigor de la ley a quienes atentan contra la economía de las familias, porque además provocan incertidumbre y cometen los delitos de agio y especulación.

Otro problema que debe ser resuelto a la brevedad posible es la especulación que existe en torno a la venta de dólares en las casas de cambio y por parte de los librecambistas.

Actualmente, es posible comprar dólares en las casas de cambio, pero a precios prohibitivos, muy por encima del precio oficial. En el mercado negro, el precio por cada dólar se encuentra en más de 8 bolivianos, sin que ninguna instancia del Gobierno intervenga para poner orden en este rubro.

El Gobierno, como descargo, asegura que la banca tiene dólares. Sin embargo, las personas que intentan conseguir esta moneda en la banca no consiguen.

En el tema del dólar y de los combustibles es deber del Gobierno intervenir para regular estas dos actividades y así evitar que la situación de agio y especulación empeore, porque la población necesita certidumbre y una economía estable.