Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 20:39

Dos directores y un coronavirus

Dos directores y un coronavirus

El viernes 16 de abril, el Gobierno transitorio de la presidenta Jeanine Áñez nombró a Miguel Ángel Delgado como el nuevo director del Servicio Departamental de Salud (SEDES), hecho que molestó a la gobernadora de Cochabamba, Esther Soria, quien no tuvo reparos en cuestionar y denunciar que el Ejecutivo vulneraba la autonomía departamental.

El nombramiento se ampara en el Decreto Supremo Nro. 4200, del 25 de marzo de 2020, sobre el fortalecimiento de medidas contra el COVID -19, cuyo el artículo 12 señala que las Entidades Territoriales Autónomas, en el marco de sus competencias, deberán ejercer la rectoría en salud en sus jurisdicciones, conforme a los lineamientos y políticas emitidas por el nivel central. También define que “en caso de incumplimiento de las Entidades Territoriales Autónomas de lo señalado, los Servicios Departamentales de Salud, de manera excepcional y temporal, pasarán a dependencia técnica, administrativa y de gestión al Ministerio de Salud, y para tal efecto se autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas realizar las modificaciones correspondientes”.

El 8 de abril, apenas el ministro de Salud, Marcelo Navajas,  fue posesionado, advirtió que el Gobierno intervendría los SEDES del país. Ocho días después, cumplió lo anunciado, pero solo decidió que La Paz y Cochabamba pasen a manos del Ministerio, porque, según justificó, tienen dificultades para encarar la lucha contra el coronavirus.

La Gobernadora, a más de protestar por la designación de Delgado y denunciar la vulneración de la autonomía departamental, ratificó a Eddy Calvimontes como director. En La Paz, el gobernador Félix Patzi señaló que haría las consultas al Tribunal Constitucional y a expertos en la Ley de Autonomías, pero, que no se oponía al cambio si este era para mejorar la lucha contra el COVID – 19.

Desde el viernes 17, Cochabamba tiene dos directores del SEDES, hecho que abrió un frente de batalla entre los gobiernos central y departamental en plena propagación de la pandemia.

Mientras las autoridades buscan copar espacios de poder en instancias públicas, la ciudadanía se pregunta ¿Por qué tanto interés en hacerse cargo del SEDES? Lo que Cochabamba necesita en estos momentos es unir fuerzas entre todas las instituciones, para que el sacrificio que todos están haciendo no sea en vano, sino que dentro de algunos meses se vea que valió la pena.

El Decreto Supremo Nro. 25233, aprobado el 27 de noviembre de 1998 en el gobierno de Hugo Banzer Suárez, determina que los directores del SEDES en todos los departamentos del país son nombrados por los prefectos, ahora gobernadores. Carlos Bellott y Julio Veizaga, dos expertos en temáticas de descentralización y autonomías, señalaron a este medio de comunicación que la designación de Delgado como director del SEDES es anticonstitucional y vulnera una serie de normativas vigentes en el país.

Frente a ese panorama, urge que las autoridades nacionales y departamentales reflexionen y se sienten a dialogar para ver cómo pueden enfrentar juntas la propagación del coronavirus en Cochabamba. Es hora que dejen de lado los intereses personales y políticos para pensar en el bien común. Vivimos tiempos muy difíciles que merecen la atención y el trabajo unido de todos los bolivianos. Si continúan las peleas y se dispersan los esfuerzos, la gente más vulnerable será la que lleve la peor parte.

Si el Gobierno tiene observaciones a las labores de la Gobernación, a través del SEDES, ¿no será mejor que busque conversar y vea qué plan maneja la institución departamental y qué ajustes requiere este? Paralelamente, es necesario que las autoridades regionales sean más abiertas y encuentren mecanismos conjuntos para encarar la pandemia. La lucha contra el coronavirus va más allá de tener uno o dos directores. Ojalá no ocurra que mientras se define quién es quién, el COVID-19 cobre más vidas en Cochabamba.