Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 24 de enero de 2022
  • Actualizado 19:09

Los dichos de Huarachi, torpes y fuera de lugar

Los dichos de Huarachi, torpes y fuera de lugar

En su afán, seguramente, de quedar bien con los gobernantes de turno, el máximo representante de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, lanzó un discurso furibundo, torpe y fuera de lugar, que lo único que logrará es exaltar aún más los ánimos de los grupos enfrentados.

En un acto realizado en La Paz, tras el arribo de la “marcha por la patria”, dirigentes y autoridades afines al Movimiento Al Socialismo arengaron a la multitud concentrada en la plaza San Francisco, con el mensaje al unísono de defender el Gobierno de Arce y la democracia. 

En su diatriba, el dirigente de la COB lanzó una desatinada advertencia a Santa Cruz: "Cuidado nos provoquen, porque esta marcha se puede trasladar a Santa Cruz, carajo (...) vamos a nacionalizar todas las industrias y todas las empresas en Santa Cruz".

Las palabras de Huarachi causaron el rechazo de autoridades y políticos en Santa Cruz, quienes condenaron la confrontación que se pretende generar. El concejal de Santa Cruz Juan Carlos Medrano, por ejemplo,  advirtió: “¡Que vengan, los vamos a estar esperando dos millones de cruceños y no va a ser con chicha y pan de arroz!”.

Así las cosas, el panorama no se vislumbra muy halagador si el objetivo es conseguir la reconciliación entre los bolivianos y que el país transite por el sendero de la convivencia pacífica.

Con estas desacertadas declaraciones, que denuestan a una región, lo único que se logra es enrarecer aún más el ambiente y, además, se facilitan argumentos a la oposición para seguir cuestionando al Gobierno.

Dirigentes de organizaciones sociales, autoridades de los diferentes niveles de gobierno y líderes de opinión, entre otros, deben medir sus palabras cuando se dirigen a la opinión pública, porque un mensaje mal encaminado puede generar odio, resentimiento, discriminación y sentimientos de venganza, cuando de lo que se trata es de calmar los ánimos enardecidos de ciertos sectores de la población.

No se debe tolerar ni ser condescendiente con ningún discurso violento que dé pie a la confrontación en el país. Cualquier mensaje debe estar orientado a proponer ideas y proyectos para reactivar la economía del país.

El dirigente sindical de la COB debería preocuparse de la situación de miles de obreros que trabajan por sueldos miserables, con horarios que se extienden por más de 10 horas y sin condiciones de seguridad industrial.

La población está cansada de escuchar discursos de odio, lo que busca es que la economía crezca, oportunidades para estudiar y mejores condiciones de salud, lo demás, la política, solo beneficia a un privilegiado grupo (opositores u oficialistas) que obtiene réditos económicos a costa de las penurias que sufren millones de personas en el país.

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