Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 19 de junio de 2024
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El diálogo antes que las protestas

El diálogo antes que las protestas

Gremiales y transportistas se movilizaron el pasado lunes en al menos seis ciudades del país con varias demandas de por medio, entre ellas la abrogación del Decreto Supremo 4732, el abastecimiento normal de combustibles y la venta de dólares a precio oficial.

Las movilizaciones de estos dos sectores se materializaron con marchas en las calles, bloqueos en algunas rutas del occidente y caravanas céntricas, con más fuerza en el eje troncal del país.

Los sectores movilizados justifican las protestas por los perjuicios que sufren debido a la falta de dólares y las largas filas que deben formar cada día para comprar combustibles en los surtidores, situaciones que perjudican a las actividades económicas que desarrollan cada día. 

Por su parte, el Gobierno argumenta que la escasez de dólares y de combustibles se debe a la propagación de rumores “malintencionados” y a la especulación por parte de personas que están lucrando con la venta de la divisa estadounidense a precios mayores, y por el acopio ilegal de combustibles para vender a precios mayores a los establecidos.

Y si bien los sectores movilizados justifican su accionar, es la población en general la que más se perjudica, porque no puede transitar libremente por las calles y carreteras de las ciudades afectadas por las protestas, además de que quienes se ganan la vida con su trabajo diario no generan ingresos para la manutención de sus familias.

Por eso es importante que el Gobierno y los sectores movilizados se sienten a la mesa de diálogo para concertar soluciones, encaminar las mismas y trabajar por un mismo objetivo, el de fortalecer la economía del país, porque eso repercute positivamente en la mejora de la calidad de vida de las familias.

Si las demandas de los diferentes sectores que protestan  son legítimas y de buena fe, deben tener la disponibilidad de abrirse al diálogo, aportar con propuestas de solución y estar dispuestos a ceder en algunos puntos.

Sin embargo, si detrás de las demandas hay un interés político-partidario, lo más probable es que el sector o sectores que protestan se cierren a cualquier negociación.

El Gobierno asegura que el “evismo” está detrás de las movilizaciones que tienen un “tinte político”, que solo busca desestabilizar esta gestión.

Asimismo, denuncia que hay personas que especulan con la venta del dólar y los combustibles, por lo que las instancias correspondientes deben identificar, aprehender, juzgar y sancionar a quienes están atentando contra la economía de los más de 12 millones de bolivianos.

Para evitar más daños a la economía del país es mejor asumir medidas drásticas contra los que cometen delitos con el fin de sentar un precedente de que la justicia llega más temprano que tarde.