Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 22 de febrero de 2024
  • Actualizado 23:21

Diálogo ante las adversidades

Diálogo ante las adversidades

Está confirmado. Las clases de la gestión educativa 2023, en colegios fiscales, de convenio y particulares, concluirán el próximo 8 de diciembre y los 2.9 millones de estudiantes que culminan un año más de su proceso de formación se alistan para disfrutar de sus vacaciones.

Sin embargo, los estudiantes que no alcanzaron un rendimiento por lo menos regular, deberán, en el peor de los casos, repetir en la gestión 2024 el nivel que cursaron este año para reforzar sus conocimientos, lo que representa un castigo para los adolescentes y jóvenes.

La pérdida del año escolar es difícil de sobrellevar, por lo que los padres deben asumir una actitud resiliente para afrontar esta situación con sus hijos, con el fin de superar este difícil momento y no agravar aún más la situación.

Si durante el transcurso del año escolar los padres no realizaron un seguimiento efectivo al aprovechamiento de sus hijos, es un tanto difícil intentar remediar la situación de bajas calificaciones o de un inminente aplazo cuando falta apenas una semana para que los niños dejen de ir a clases.

Una recomendación es que los padres prioricen la comunicación con sus hijos, pero no solo cuando están a punto de finalizar la gestión educativa, sino durante todo el año, de modo que se vayan resolviendo todas las dificultades que puedan tener los estudiantes.

Es también importante que los padres infundan confianza en sus hijos, de modo que estos acudan a ellos cuando tienen dificultades de aprendizaje o problemas de otra índole en el colegio. El objetivo es que los estudiantes no oculten a sus progenitores las malas noticias.

Algunos estudiantes que han perdido el año escolar huyen de sus hogares para no enfrentar la ira de sus padres, sin embargo, esa decisión pone en riesgo su integridad física y emocional.

Para que los estudiantes no asuman esta determinación, es importante que los padres reaccionen a tiempo, dialoguen con sus hijos, busquen alternativas de solución al problema y evalúen cómo se deberá encarar la próxima gestión.

Está también en manos de las autoridades policiales realizar controles rigurosos para evitar que los niños viajen solos, especialmente cerca de fin de año, porque podrían estar huyendo de sus hogares.

Pero la mejor solución a este problema es la prevención. Los padres deben estar pendientes desde el primer día del inicio de clases a la evolución que tienen sus hijos, ayudándoles en la medida de sus posibilidades y transmitiendo confianza para que sepan que pueden contar con ellos.

No se debe esperar hasta el último día de clases para reclamar a los estudiantes por sus bajas calificaciones o la pérdida del año escolar, porque no se puede revertir las notas y solo queda iniciar una nueva gestión escolar con un mejor seguimiento.

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